El riesgo país de Argentina descendió a 984 puntos, perforando la barrera de los 1000 puntos básicos, un hito que no se alcanzaba desde hace más de cinco años. Esta caída representa una mejora de 306 puntos en lo que va de octubre y llega en un contexto de acercamiento del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y tras evitar sanciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) relacionadas con el lavado de dinero. Para encontrar un índice más bajo, hay que remontarse al 11 de agosto de 2019, cuando el riesgo país se ubicaba en 872 puntos, justo antes de las elecciones primarias de ese año, donde la administración de Mauricio Macri perdió ante Alberto Fernández. Este descenso, celebrado por el actual gobierno de Javier Milei, es visto como un indicio de estabilidad económica, respaldada por medidas de ajuste fiscal y un déficit cero. El riesgo país, que mide el costo de financiamiento para Argentina al intentar colocar deuda en el exterior, se calcula tomando como base la tasa de interés en Estados Unidos, que la Reserva Federal redujo en septiembre, junto con un margen adicional en función de los bonos locales. “Los bonos prolongan su repunte y registran mejoras promedio del 0,5% en sus cotizaciones en dólares, con el riesgo país ya por debajo de los 1000 puntos, una escala clave en el camino hacia una convergencia con otros mercados emergentes”, señaló Gustavo Ber, operador del mercado financiero. La baja reciente es vista como una corrección al alza de las semanas previas y refleja una renovada confianza en los títulos públicos argentinos, que registraron subas de entre el 11% y el 16% en octubre. Según la consultora Outlier, esta mejora en los bonos y la caída del riesgo país responden a las negociaciones de Argentina con entidades bilaterales para obtener financiamiento por un total de 8800 millones de dólares. Entre los aportes se destacan los del Banco Mundial (2000 millones de dólares), la Corporación Financiera Internacional (CFI) (3000 millones en los próximos dos años), y el BID, que destinará 2400 millones pactados en julio, más 1400 millones adicionales para el sector privado a través del BID Invest. La recuperación en los mercados de deuda es vista como un indicio positivo para el gobierno de Milei, que apunta a estabilizar la economía argentina y reducir el costo de financiamiento internacional en un contexto de mayor confianza en los títulos del país.
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