La situación en Lácteos Vidal, una PyME ubicada en la región bonaerense de Carlos Casares, sigue sin dar tregua. Un conflicto sindical que desencadenó en 26 despidos se convirtió en un prolongado litigio legal que amenaza la estabilidad de la empresa. Al día de hoy, la compañía enfrenta un embargo de 5 millones de pesos lo que pone en riesgo su continuidad, y el enfrentamiento legal no muestra signos de resolverse pronto. La propietaria de la empresa, Alejandra Bada Vázquez, acusa al “juez de ser rehén de la mafia sindical”, lo que agrava aún más la compleja situación. Bada Vázquez expresó: “Parecía que había un principio de solución, pero apareció un abogado nuevo, muy agresivo y no hubo ningún avance. Al contrario, increpó al juez, lo amenazó con un juicio en el Consejo de la Magistratura y terminamos todos, el juez y nosotros, rehenes de la mafia sindical”. La raíz del conflicto se remonta al año pasado, cuando un bloqueo sindical atrajo la atención pública y resultó en una confrontación legal con 26 empleados despedidos. El sindicato demanda la reincorporación de los trabajadores, mientras que la empresa ofrece duplicar los montos de indemnización como posible solución. En medio de la disputa, los trabajadores despedidos enfrentan acusaciones de haber participado en “protestas violentas” y de ejercer presión sobre sus colegas. La incertidumbre se cierne sobre los aproximadamente 100 empleados restantes que aún se mantienen en sus puestos. Incluso se ha llegado al punto en que patrulleros han llegado a la planta, lo que acentúa la preocupación por la seguridad de la empresa y sus empleados. Alejandra Bada Vázquez enfatiza que la fuente de trabajo de estos empleados está en riesgo, y sostiene que el sindicato está empeñado en cerrar las puertas de la fábrica. “Los trabajadores están preocupados por la continuidad de la empresa, si tiene que cerrar debido al embargo, es su fuente de trabajo. Pero el sindicato no quiere que el conflicto termine”, acusa la empresaria, subrayando la influencia negativa del sindicato en la situación. Aunque el juez José Ignacio Ramonet había logrado encaminar las negociaciones con el sindicato en torno a los despidos a fines del mes pasado, las esperanzas de resolución se desvanecieron en una audiencia de la semana pasada. Ahora, la espera para obtener una decisión se extiende hasta el próximo miércoles 15.
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