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El Gobierno de Alberto Fernández se prepara para enfrentar una nueva protesta callejera, en reclamo de la creación de un salario básico universal y de medidas concretas para paliar la crisis en los sectores más vulnerables. Esta vez movimientos sociales afines a la Casa Rosada, la CTA de los Argentinos y la CTA Autónoma, junto con otros espacios como el MTE de Juan Grabois, exigirán un “aumento de emergencia para los trabajadores” y de esta forma las calles volverán a estar copadas luego de que el último jueves la Unidad Piquetera llevó sus reclamos a la Plaza de Mayo. La crisis política que atraviesa el Gobierno tras la salida de Martín Guzmán, que dejó aún más debilitado a Alberto Fernández, provocó que las organizaciones sociales, incluso aquellas alineadas con el oficialismo, salieran a cuestionar el rumbo económico del país y a reflejar la delicada situación social que atraviesan los sectores más vulnerables. Desde hace tiempo que el Ministerio de Desarrollo Social no logra desactivar las movilizaciones en la avenida 9 de Julio. En las últimas semanas, estas movilizaciones sumaron un condimento que preocupa al Gobierno: sectores afines al Gobierno como el Movimiento Evita, la UTEP y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) comenzaron a expresar su desacuerdo con el rumbo económico del país. La movilización de este miércoles incluirá cortes de ruta en diferentes puntos del país. Los organizadores aseguran que hay 7,5 millones de personas que están fuera de todo circuito laboral y que no tienen un piso de ingresos básico que genera su subsistencia. Ese es el principal argumento por el que exigirán el salario básico universal. En la asamblea que diferentes organizaciones sociales llevaron adelante la última semana en Constitución, el secretario general de ATE y secretario adjunto de la CTA Autónoma Hugo “Cachorro” Godoy sostuvo: “Hoy es necesario aumentar el salario de activos y jubilados, aumentar el salario mínimo e implementar el Salario Básico Universal”. Aunque desde el interior de la organización no están de acuerdo con el pedido, el Polo Obrero (PO) enviará una delegación simbólica de pocas personas para acompañar al Movimiento de los Trabajadores Excluidos (MTE) de Grabois. El espacio que comanda Eduardo Belliboni sostiene que se debe universalizar el Potenciar Trabajo y no generar un salario universal. El acercamiento entre Grabois y el Polo Obrero generó preocupación en la Casa Rosada ante la posibilidad de que las movilizaciones sean cada vez más frecuentes y que recrudezca el nivel de demanda. En la Casa Rosada responden que la situación se mantiene “bajo control”.

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