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Diputados de Juntos por el Cambio denunciaron a la titular de Migraciones, Florencia Carignano y al director nacional de Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) José Glinski, entre otros funcionarios, por el avión de carga venezolano – iraní  que quedó inmovilizado en el aeropuerto de Ezeiza. La presentación la hicieron los diputados de la oposición Gerardo Milman y Ricardo López Murphy, a partir de que la aeronave que está sancionada por Estados Unidos, tiene bandera venezolana y pertenecía a una empresa iraní. Previamente desde la coalición hicieron un pedido de informes al Gobierno. El avión es un Boeing 747 Dreamliner de la empresa Emtrasur. Les secuestraron el pasaporte a 12 ciudadanos venezolanos y cinco iraníes que iban a bordo. La presentación de López Murphy y Milman apuntó a Carignano y Glinski, entre otros funcionarios. Advirtió que los denunciados dejaron entrar y circular en la Argentina al Boeing 747-300 M matrícula YV 3531 aunque su manifiesto de vuelo era “irregular”. Los diputados de Juntos por el Cambio mencionaron que la aeronave voló con el transponder apagado. Se trata del dispositivo que transmite información de identificación a la torre de control. Los denunciantes citaron notas periodísticas y plantearon con acusaciones a los funcionarios denunciados: “Han dejado ingresar al territorio nacional y circular al avión que fue propiedad de Mahan Air, utilizado por las Fuerzas Revolucionarias al Quds de Irán y actualmente propiedad de EMTRASUR filial de CONVIASA (Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos), sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros y Sanciones del Departamento del Tesoro de EEUU”. La denuncia consideró en cuanto a la tripulación que “aparentemente alguien no habría hecho las diligencias correspondientes del caso” y habló de una “cantidad de pasajeros a bordo impropia para un vuelo de carga y sus nacionalidades e identidades”. Los diputados de Juntos por el Cambio consideraron que las presuntas irregularidades “imponían un actuar diligente incumpliendo los deberes a su cargo y poniendo con ello en riesgo la seguridad nacional”. El avión de carga con bandera venezolana sancionado por Estados Unidos aterrizó el lunes 6 de junio en Córdoba por la densa niebla que había en Buenos Aires. Luego se dirigió al aeropuerto internacional de Ezeiza. En la terminal aérea esperaban a la aeronave personal de la PSA, la Aduana, la Dirección de Migraciones y la Policía Federal, con información de inteligencia aportada por varias agencias del mundo. En Ezeiza les retuvieron el pasaporte a la docena de ciudadanos venezolanos y a los al menos cinco iraníes que viajaban en la aeronave.

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