El tiempo - Tutiempo.net

Cristina Fernández, volvió a dejar en evidencia que quiere que el Gobierno se desprenda de, al menos, tres ministros: Martín Guzmán (Economía), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Claudio Moroni (Trabajo). Aunque sin nombrarlos, la vicepresidente, en su discurso del pasado viernes en Chaco, fue dura con los dos primeros, e intentó nuevamente marcarle la cancha a Alberto Fernández. El mandatario, quien no pudo ver la exposición de la vicepresidente por estar en pleno vuelo de regreso a Olivos desde Tierra del Fuego, descartó cambios en el Gabinete y ratificó el plan económico, atado al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde el kirchnerismo duro, la semana pasada decidieron presentar dos proyectos de ley, uno para anticipar el aumento del 45% del salario mínimo vital y móvil; y otro para prorrogar la moratoria previsional. Poco antes, Andrés Larroque, envió un fuerte mensaje al corazón de la interna: “El Gobierno es nuestro”, dijo el referente de La Cámpora. Y responsabilizó a Guzmán, Moroni y Kulfas de “estar construyendo la derrota” de 2023. Alberto Fernández, iniciará la semana con una gira por España y Alemania con agenda oficial y el primer golpe de efecto que daría es incluir a Guzmán en la comitiva. Desde Cancillería no hay ninguna confirmación al respecto. De Resistencia a Ushuaia hay unos 3800 kilómetros de distancia por ruta: semejante distancia parece ser la que existe entre Alberto y Cristina Fernández. El pasado viernes cada uno ofreció un discurso con chicanas dirigidas hacia la tribuna de la interna partidaria. “Por favor, miremos al futuro, que nadie nos desuna. Trabajemos juntos, eso es lo que nos hace falta”, dijo Fernández en Ushuaia, también rodeado de funcionarios “leales” como los ministros de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y de Hábitat, Jorge Ferraresi. “Yo en la campaña decía que había que encender la economía, y la pandemia me mantuvo la economía apagada un tiempo más. Pero la encendimos. Hoy tenemos más empleo que en el 2019″, sostuvo en una nueva defensa del rumbo económico. Minutos más tarde, Cristina Fernández dijo: “Se produce un fenómeno que nunca había pasado: trabajadores en relación de dependencia pobres”. El discurso del mandatario fue en línea con la posición que intentan sostener hace semanas sus principales ministros. En Casa Rosada apuestan a “anteponer la gestión a las internas” y sostienen que lo que traba verdaderamente la política económica del Ejecutivo son los embates del kirchnerismo duro.

Compartir

.