Luego de los últimos incendios y atentados provocados por los autodenominados mapuches, el jefe del Peronismo Republicano, Miguel Ángel Pichetto, comenzó a reclamar la movilización de las Fuerzas Armadas a la Patagonia para garantizar la seguridad interior y propondrá dentro de Juntos por el Cambio una reforma de las leyes de Defensa, de Seguridad Interior y de Inteligencia. Según las leyes actuales, las Fuerzas Armadas no pueden involucrarse en conflictos internos. Esa competencia está reservada únicamente a las Fuerzas de Seguridad nacionales: Policía Federal, Gendarmería y Prefectura. Pero Pichetto propone un repliegue de las fuerzas militares para colaborar con las de seguridad en transporte, comunicaciones, sanidad y logística, entre otras cosas. Pero además, sostiene la necesidad de reformar las leyes que le impiden a los militares tomar cartas en asuntos internos. Plantea que los conflictos externos e internos ya tienen fronteras difusas y que el mundo cambió. El principal asesor de Pichetto es Miguel Ángel Toma, ex secretario de Seguridad, experto en temas de seguridad y defensa. Pichetto y Toma estuvieron en el Círculo de Oficiales de las Fuerzas Armadas y expusieron sobre la necesidad de reformar esas leyes con fuerte aprobación de los oficiales. Con estos temas, Pichetto comenzó así su campaña para ser precandidato presidencial con miras a 2023. El auditor de la AGN es la expresión del peronismo anti K en Juntos por el Cambio y el redespliegue de las Fuerzas Armadas que propone en todo el país y especialmente en la Patagonia busca prevenir y resolver el conflicto mapuche que genera actos de terrorismo y tiene a todo el sur bajo una situación de incertidumbre y zozobra. El proyecto implica la creación de nuevas unidades militares en la Patagonia y buscaría ocupar “espacios vacíos y zonas de frontera” en vastas regiones del Sur, que no tienen presencia poblacional. “Tienen que ser trasladadas para generar una ocupación del espacio”, dijo Miguel Ángel Toma.
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