Los expertos que asesoran al Gobierno nacional en materia sanitaria y las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, siguen de cerca el “brote” de la variante Delta en Córdoba. Ya son 31 los casos positivos de este linaje registrados en esa provincia y los infectólogos coinciden en señalar que en un lapso de entre cuatro y seis semanas esta cepa podría circular comunitariamente en el país, es decir, justo antes de la celebración de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para afirmar esto los científicos se basan en la evidencia registrada en el resto del mundo. En la mayoría de los países en los que se detectó este linaje sólo pasó poco más de un mes hasta que el virus circuló comunitariamente. La Argentina logró evitar, hasta el momento, que esto ocurra pero el caso del cordobés que no se aisló y contagió a familiares y otros contactos estrechos podría complicar el escenario. Por eso el Gobierno monitorea junto con las 24 jurisdicciones la posible ramificación de esta variante. La cuenta es simple: durante la última semana de julio dos episodios alarmaron a las autoridades. El que ocurrió en Córdoba y uno más pequeño en la Ciudad. El primero generó cientos de aislados y otros posibles contactos estrechos y el segundo, según se pudo saber fue controlado. Pero ambos abrieron la puerta a que la variante Delta circule comunitariamente, y en caso de hacerlo, podría ocurrir entre cuatro y seis semanas después de su aparición, es decir, para los primeros días de septiembre. El 12 de ese mes se celebrarán las PASO. “En Córdoba hay un conglomerado de variante Delta establecido, pero aún no tenemos datos certeros sobre su posible expansión a otras provincias”. En cuanto a los dos casos de este linaje en la Ciudad, uno de ellos generó 41 contactos estrechos, de los que uno dio positivo al momento de someterse a un PCR. La muestra está siendo sometida a estudios para verificar si se trata de otro caso de la variante Delta. Durante el operativo en el barrio de Monserrat se realizaron 300 testeos y se aislaron a 50 personas. Lo cierto es que pese a que los pronósticos marcan que durante septiembre este linaje podría circular comunitariamente, el Gobierno logró, hasta el momento, retrasar su ingreso al país y avanzar con la campaña de vacunación. “En mayo se detectó el primero de los casos y en ese entonces entendíamos que en cuatro semanas íbamos a tener circulación comunitaria, lo que no ocurrió. Pero esta vez la situación es distinta, y el volumen de casos registrados es mayor”, señalaron a este medio desde el Ministerio de Salud. Para lograr este objetivo la Casa Rosada tomó una medida que despertó fuertes críticas: reducir el cupo de ingreso de los argentinos que llegan desde el exterior. La medida buscaba ganar tiempo para avanzar con el plan de vacunación, que muestra fuertes retrasos en el suministro de las segundas dosis. De hecho, para suplir los faltantes del componente 2 de la Sputnik V el Gobierno, la Ciudad y la Provincia lanzaron estudios de combinación de dosis. Así se determinó que es seguro y eficaz aplicar Moderna y AstraZeneca en los que ya hayan sido inoculados con el suero ruso.
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