Desde el inicio de la pandemia en 2020, el mes de mayo que acaba de finalizar, fue el peor en términos epidemiológicos y sanitarios de la Argentina, con registros máximos en los promedios diarios de contagios y muertes. Alberto Fernández, espera revertir la compleja situación con cierres intermitentes, especialmente enfocados en las aglomeraciones sociales, y con el avance de la vacunación. El pico de la primera ola de coronavirus en la Argentina se había registrado en octubre de 2020. Ese mes, el promedio de casos diarios había alcanzado los 13.417 y las muertes eran de 453 por día, también en promedio. En abril pasado, el país comenzó a atravesar la segunda ola, con un crecimiento exponencial en todos los indicadores, aunque el pico se registró un mes después. En mayo, el promedio de casos diarios ascendió a 25.949, casi el doble del registrado en octubre y un 24% más que en abril. Los datos son contundentes y no dejan lugar a dudas, en esta segunda ola la pandemia golpea con fuerza a todo el país. No obstante, producto de las restricciones, en los últimos días del mes se frenó el crecimiento de la curva de contagios, pero en cifras muy altas que no dan respiro a un sistema de salud totalmente estresado. En cuanto a los resultados de las medidas de confinamiento más estricto de los últimos nueve días deberían comenzar a verse a mediados de esta semana, pero la buena noticia es la baja en las internaciones y los contagios de personas mayores de 70 años, los primeros grupos etarios en ser vacunados, con muchas personas ya inmunizadas con ambas dosis. El dato que más duele es el de los fallecidos. En el quinto mes del año, se registró el máximo con un promedio diario de 460, apenas por encima de los 453 que se informaron cada 24 horas durante octubre. En la mayoría de los casos, las muertes se producen tras un período de internación en alguna de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) disponibles para atender a personas con coronavirus. La provincia de Buenos Aires tiene documentado que ocho de cada diez bonaerenses que se internan en una UTI no logran superar la enfermedad. Hoy, en la Argentina hay 7325 pacientes hospitalizados en esa condición, la mayor cifra en 14 meses. Como sucedió en la primera ola, en la segunda la curva ascendente en la cantidad de contagios comenzó por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), para luego ir replicándose en el resto del país. Los datos así lo reflejan: Mientras que en la provincia y en la Ciudad de Buenos Aires los picos se registraron en abril, con 10.411 y 2649 en promedio diario respectivamente, 21 provincias lo hicieron en mayo, en tanto que Tierra del Fuego mostró una situación similar al AMBA.
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