El ex gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, advirtió con respecto a la situación que atraviesa la provincia de Formosa: “Si el Gobierno no interviene, la provincia va a terminar como Catamarca con María Soledad. Lo que se vive en Formosa son restricciones a las libertades básicas y elementales. Alberto Fernández debería ponerse a la cabeza de la situación”. Ya desde 2020 la provincia es foco de denuncias debido al manejo de la pandemia. A lo largo del año pasado miles de personas estuvieron varadas durante meses sin poder regresar a sus viviendas por decisión del gobernador y en 2021 la situación tiende a empeorar con el avance sobre las libertades. Las acusaciones de “condiciones inhumanas y hacinamiento” a las que son sometidas las personas que se encuentran en los centros de aislamiento provinciales provocó una serie de manifestaciones en contra de la decisión de obligar a formoseños a confinarse en una escuela, a pesar de haber dado negativo de coronavirus. “Sin la intervención del gobierno nacional, Formosa va a estallar el día que haya un hecho aberrante, como una muerte. No deberíamos esperar a eso. El Gobierno nacional debería estar metido de lleno en arreglar estos problemas en un marco democrático. Se dan todas las características para una intervención federal”, reclamó Cornejo al respecto. “Horacio Pietragalla y Victoria Donda, por el 10% de lo que pasa en Formosa, en otra provincia harían un escándalo”, aseguró el dirigente radical. Y agregó: “No solo harían un escándalo sino que estarían constituidos en el lugar, pondrían todo el foco de los medios locales en esa violación a los derechos humanos”. A raíz de los hechos, Amnistía Internacional alertó recientemente por la violación de los derechos humanos en Formosa y reclamó la intervención del Poder Ejecutivo Nacional. Así, tras las detenciones de las dos concejales que habían denunciado a Insfrán, Gabriela Neme y Celeste Ruíz Díaz, el organismo lo consideró “inadmisible en una democracia”.
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