Los diputados nacionales de Consenso Federal, espacio liderado por Roberto Lavagna, se convirtieron en un punto clave para que arranquen las sesiones extraordinarias en el Congreso de la Nación. Alejandro Rodríguez, Jorge Sarghini y Graciela Camaño, firmaron el protocolo que permitirá sesionar con diputados en forma presencial en su banca y los de riesgo conectarse en forma remota, un sistema mixto con mayor presencialidad a la que se tuvo durante el aislamiento social y el correr de los meses. El interbloque de Juntos por el Cambio por su parte enviaron una nota a Sergio Massa y advirtieron que no avalarían el sistema mixto si no les garantizaban que la reforma judicial y la reforma de la ley del Ministerio Público Fiscal salgan de la agenda inmediata. Para sesionar con un porcentaje de diputados remotos (los que integren los grupos de riesgo) hacía falta renovar el protocolo que acaba de vencer. El Frente de Todos no tiene ni quórum ni mayoría propia para sesionar y necesita aliados. Pero también necesita aliados para acordar el funcionamiento mixto. El 1 de septiembre Juntos por el Cambio también buscó condicionar la agenda con la misma modalidad y sus diputados viajaron para participar en forma presencial. La Justicia avaló el acta protocolo que, como esta vez, firmaron todas las bancadas excepto los de la UCR, el PRO y la Coalición Cívica. El protocolo extiende la modalidad remota, justificada para algunos diputados, hasta el 12 de febrero. “La Justicia en primera y segunda instancia había dicho que la Cámara tiene facultades propias y con la firma de Consenso Federal hay consenso mayoritario”, señalaron desde la Cámara baja para anticiparse al reproche opositor. Juntos por el Cambio insiste en que el oficialismo pretende avanzar sobre las instituciones con la reforma judicial y de la ley del Ministerio Público.
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