La industria intenta llegar aunque sea a los niveles de producción pre pandemia. Sin una segunda ola de COVID, las expectativas para el 2021 son auspiciosas. Los industriales no sólo tienen incertidumbre respecto de qué pasará con el virus, sino también de cómo el Gobierno manejará la crisis macroeconómica y cuáles serán las señales que se otorgarán para impulsar la inversión. Con medidas que se fomentan desde el Congreso, como el impuesto a la Riqueza, o previamente la Ley de Teletrabajo o la Ley del Etiquetado, contrarias al desarrollo de los negocios y a la generación de empleo, hoy el empresario industrial tiene más dudas que certezas sobre el rumbo económico que plantea el Gobierno. En este contexto, la UIA realizará desde este lunes la 26° Conferencia Industrial, que no tendrá como sede el habitual Golden Center de Parque Norte de los últimos años, sino que se realizará durante cuatro días consecutivos en distintas provincias del país. La apertura será este lunes 30 en la ciudad de Buenos Aires, el martes le tocará el turno a la provincia de Jujuy; el miércoles a Santa Fe; y el jueves se hará el cierre en la fábrica de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires, con la presencia de Alberto Fernández. “Buscamos que todas las voces hicieran la voz de la UIA. Es una conferencia federal que tiene el desafío de estimular la conectividad en todo el país. Quisimos convertir el hecho de la virtualidad en una virtud y no una carencia”, destacó el presidente de la conferencia y vicepresidente de la central fabril, Daniel Funes de Rioja, el jueves pasado, durante una rueda de prensa.
Los paneles atravesarán cada uno de los tópicos sobre los cuales la entidad viene trabajando desde hace varios años con el propósito de contribuir a mejorar la competitividad, y que hoy cobran especial relevancia: tecnología e innovación; un sistema tributario que promueva la producción y el federalismo; una política exterior que impulse las exportaciones; el futuro del trabajo y los desafíos para recuperar el empleo formal, la necesidad de realizar un pacto entre empresarios, trabajadores y el Estado; y una macroeconomía que genere previsibilidad, inversión y empleo. Son todos ejes sobre los que la entidad tiene propuestas concretas que les han acercado a los funcionarios en el último tiempo. La pandemia este año cambió las prioridades y la agenda pública estuvo concentrada en cómo lograr que, tras la cuarentena, la economía tenga el menor impacto posible. Pero con la gran mayoría de los sectores activos, y una expectativa favorable respecto de la llegada de la vacuna, el sector privado busca ahora definición de políticas que le permitan a la Argentina crecer de forma sostenida.
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