Referentes de la oposición salieron a reclamar información sobre la vacuna rusa contra el COVID-19, Sputnik V, luego de que Alberto Fernández anunciara la compra de 25 millones de dosis que llegarían al país entre diciembre y enero. La oposición resaltó la necesidad de que se cumplan los plazos para la aplicación y hasta invitaron a los funcionarios del Ministerio de Salud a ser los primeros en probarla. “El Gobierno actúa con liviandad en todas las materias. Exigimos del Gobierno y de los técnicos mucha más información y que este proceso de la vacuna tenga transparencia y una rigurosa validación”, expresó Alfredo Cornejo y dijo que “hay una gran improvisación” por parte del Ejecutivo en este tema. El exgobernador de Mendoza consideró que no es necesario dar fechas, ya que no es una vacuna que esté ratificada por la Organización Mundial de la Salud. “El Gobierno está muy motivado por dar buenas noticias en materia sanitaria, en generar un horizonte, entonces invoca la vacuna. No es la primera vez que han hecho grandes anuncios y no tenían por qué dar plazos cuando nadie en el mundo lo hace”, insistió. Por su parte, Adolfo Rubinstein, exministro y secretario de Salud, denunció en su cuenta de Twitter que el Gobierno generó “confusión” sobre el acuerdo con Rusia y recordó que ninguna vacuna finalizó “los ensayos de fase 3. Todas deben terminar los estudios que permitan garantizar la efectividad, seguridad y calidad para su aprobación regulatoria, con la misma rigurosidad que cualquier otra vacuna. Por eso es tan importante la claridad y transparencia de la información acerca de los procedimientos que se llevarán a cabo en los próximos meses, sobre todo para garantizar la seguridad de las vacunas y no abonar el discurso dañino de los antivacunas”, expresó el exfuncionario en su cuenta de Twitter.
Desde el radicalismo realizaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo “para obtener información respecto de la logística que se implementará para llevar a cabo la vacunación contra el COVID-19”. El escrito presentado por Alejandra Lordén, diputada provincial y vicepresidente de la Comisión de Salud, resaltó que “lo más importante para cualquier vacuna es la prueba de su seguridad y su eficacia. Es alentador, sin duda que se pueda estar pensando en tener una vacuna contra el virus que tanto afectó y afecta a nuestro país, pero es importante contar con información certera y que en base a eso el Poder Ejecutivo tome las decisiones más inteligentes”. Por otro lado, Luis Petri advirtió que el Gobierno “quiere comprar una vacuna cuyo único estudio se realizó en 72 personas por 42 días, sin placebo y sin voluntarias mujeres”, y reclamó: “Los primeros voluntarios en el país deberían ser todos funcionarios del Ministerio de Salud y ANMAT, que participen en el proceso de compra y aprobación de la vacuna Sputnik V o de cualquier otra”. Carlos Regazzoni, ex titular del PAMI durante la gestión de Mauricio Macri, fue otro de los que planteó sus dudas al respecto al sostener que la vacuna rusa “por lo menos debería ser evaluada primero, mínimamente por ANMAT”, y consideró que “el procedimiento no es el adecuado”.
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