El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan, celebró la confirmación de que la Argentina adquirirá 25 millones de dosis de la vacuna rusa contra el coronavirus, aunque también se mostró optimista con respecto al avance de los demás laboratorios en la búsqueda de la vacuna: “Estamos esperando la que llegue primero, en esto no hay ideología. Fue tremendamente importante la gestión que se hizo en Rusia, encabezada por la viceministro Carla Vizzotti”, destacó el funcionario provincial sobre el viaje secreto que realizaron autoridades argentinas la semana pasada para informarse de los detalles sobre la Sputnik V, patentada a mediados de agosto. En ese sentido, comentó que Axel Kicillof tomó contacto con el laboratorio ruso en el mes de julio “y de manera formal en septiembre”, al igual que con otros que están trabajando a contrarreloj en la concreción de una vacuna contra el COVID-19. Para Gollan esta noticia trasciende las diferencias político-partidarias, de hecho elogió a su par porteño, Fernán Quirós, quien también celebró el anuncio de Alberto Fernández. “Creo que hay gente sensata también dentro de la oposición”, expresó sobre el funcionario del Gobierno de la Ciudad, aunque cuestionó a los sectores opositores donde “parece que hay gente que no se enteró que cayó el Muro de Berlín”.
Según precisó el funcionario, al país llegarán las primeras 10 millones de dosis en diciembre y las 15 millones restantes en los primeros días de enero. Más allá de la Sputnik V, la de Pfizer, y la de AstraZeneca, las autoridades sanitarias nacionales y provinciales encabezaron negociaciones por otras siete vacunas que permiten retornar a la vieja normalidad. “Necesitábamos tener información precisa y precoz”, acotó Gollan quien remarcó que “nos están brindando información porque por la pandemia y la necesidad de tener rápido una vacuna nos van adelantando los datos de miles de pacientes”. En ese sentido, sostuvo que los ensayos clínicos “se están dando excepcionalmente bien en todas”. Aunque advirtió que el foco está puesto en “quién puede proporcionar las vacunas antes”, pensando en el “impacto sanitario y económico” que implica la demora en la llegada de la cura. “Estamos esperando la que llegue primero, y el Gobierno en esto no tiene ideología”, enfatizó.
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