La Corte Suprema de Justicia de la Nación, estudiará esta semana los casos de los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y del juez German Castelli, quienes fueron removidos de sus cargos por la mayoría “K” del Senado de una forma polémica, inédita e irregular en democracia. El máximo tribunal tendrá mañana una reunión de análisis por videoconferencia y el jueves otra de acuerdo, para decidir sobre la cuestión por dos vías como adelantó su titular Carlos Rosenkrantz. Una sería aceptar el per saltum (salto de instancia) que hace más de 15 días presentaron los tres jueces que investigan a Cristina Fernández y decidir si el trámite inédito fue constitucional o no. Otra sería esperar que la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal decida esta semana, tras recibir un informe del Senado, si fue constitucional o no la revisión de los traslados de los tres magistrados, realizados hace más de dos años atrás sin que nadie los objetara. En este caso, Bruglia, Bertuzzi y Castelli presentarán un recurso extraordinario para ir a la Corte. Los tiempos del tribunal corren en paralelo con la intención del kirchnerismo de intentar terminar en el Consejo de la Magistratura de la Nación, los concursos y nombrar a los reemplazantes de Bruglia y Bertuzzi en la estratégica Cámara Federal porteña, que es la que juzga todos los casos de corrupción cometidos por funcionarios del gobierno nacional. El oficialismo quiere que los candidatos a ocupar dos o cuatro vacantes en ese tribunal de alzada, juren antes de que la Corte decida el tema de fondo.
Tal como expresó el camarista federal Leopoldo Bruglia: “Si la Corte sigue retrasando su decisión ellos terminaría siendo como el caso del ex procurador general de Santa Cruz, Eduardo Sosa, quien fue echado en 1995 por el entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, y cuando años después la Corte falló a su favor la provincia reiteradamente incumplió la decisión, además de que haber puesto otra persona en su cargo”. El constitucionalista Félix Lonigro dijo que “cualquiera de los jueces del máximo tribunal que se pronuncie en contra de Bertuzzi y Bruglia, incurriría en mal desempeño por contradecir la propia Acordada por ellos dictada en 2018, según la cual el traslado de jueces federales dentro de ese fuero no requiere acuerdo del Senado y, si así fuera, serían pasibles de juicio político. No tienen margen”. Cristina Fernández ya dio a entender en sus últimos mensajes en Twitter que lloverán insultos y denuncias judiciales contra los ministros de la Corte que avalen la continuidad de Bruglia y Bertuzzi en la Cámara Federal porteña y de Castelli en el Tribunal Oral Federal 7 que debe juzgar a la actual vicepresidente como supuesta jefa de una asociación ilícita que manejó la maniobra de la causa de los Cuadernos de las Coimas.
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