El tiempo - Tutiempo.net

El dueño del bar Bilbao, de la ciudad de Santa Fe, cansado de los vaivenes del gobierno sobre las restricciones por la pandemia, anunció que cuando sus establecimientos estén habilitados para volver a recibir clientes, les va a prohibir la entrada a todos los políticos, “sean del partido que sean” y a todas las personas que trabajen en ese ámbito. Así lo adelantó el empresario gastronómico Ignacio Preti en su cuenta de Facebook, luego de que el gobernador local, Omar Perotti, decidiera endurecer por dos semanas el aislamiento social, preventivo y obligatorio en la capital santafesina y en su alrededor. El dueño del bar explicó que tomó esta decisión porque consideró que “era necesario exponer el enojo de todo el sector tras una nueva fase de restricciones que anunciaron” el mandatario provincial y el intendente de Santa Fe, Emilio Jatón, durante una conferencia de prensa que encabezaron el viernes pasado. Las autoridades informaron que, con el objetivo de bajar la circulación de gente y frenar el número de contagios, tanto en la ciudad capital como en su vecina Santo Tomé, habrá una cuarentena estricta por 14 días. Durante ese periodo, estará suspendido el funcionamiento de los comercios en los shoppings, peatonales y galerías, así como el de los locales de gastronomía y comercios mayoristas y minoristas no esenciales de más de 100 metros cuadrados de superficie, entre otras actividades.

Según Perotti, bajar el nivel de contagios permite al sistema de salud brindar mejor respuesta. Esta situación generó que un grupo de comerciantes afectados se manifestara frente a la Casa de Gobierno provincial para solicitar que los dejen trabajar sin las restricciones dispuestas, para así “no tener que cerrar las puertas definitivamente”. La medida es muy similar a la que ya estaba vigente en la región del Gran Rosario y en otros cuatro departamentos del sur santafesino, que también motivó una protesta de los dueños de los locales perjudicados, que reclamaban poder funcionar sin límite de horario. Por su parte, Preti sostuvo que, en este marco, él se ha “convertido en una de las banderas del sector” en rechazo a este tipo de restricciones que pueden terminar de sepultar a un rubro que viene muy castigado por la cuarentena. “Vamos a cumplir con el derecho de admisión. No quiero ver ni a uno solo sentado en mis locales”, concluyó.

Compartir

.