Este fin de semana Mauricio Macri, salió nuevamente a la arena política con una fuerte carta en la que cuestionó duramente al gobierno de Alberto Fernández. “Rompo el silencio para compartir con ustedes mi inquietud sobre la dolorosa y delicada circunstancia que atraviesa la República Argentina”, comienza diciendo el documento en el que acusa a las “autoridades al frente del Poder Ejecutivo Nacional” de estar “desplegando una serie de medidas que consisten en el ataque sistemático y permanente a nuestra Constitución. Para poder gobernar sin límites, violentan la Ley Fundamental de la Nación”, acusa Macri, para quien “el rumbo que ha tomado el país deja al descubierto la intención del Gobierno de establecer un Nuevo Contrato Social en la Argentina con principios dominantes inéditos”. Esos principios inéditos son: la vulneración del “equilibrio de los poderes del Estado”, porque “no se respetan los reglamentos de las cámaras del Congreso Nacional”; la pretensión de “condicionar al Poder Judicial con una reforma”; y el debilitamiento de “los organismos de control existentes en la órbita del Estado”. En el texto con el título: “Para defender el presente y para ganar el futuro”, Mauricio Macri denuncia también que “la seguridad jurídica desfallece ante un poder que atrasa y que sólo cree en modelos arcaicos, prescindiendo de todas las oportunidades para el crecimiento y el desarrollo de nuestro país que están donde habitan las grandes naciones del mundo”.
“Cede el respeto a nuestras libertades individuales”, sigue diciendo, porque “la libertad de expresión es una institución democrática peligrosa para un gobierno personalista”. El ex presidente también cuestionó duramente las medidas tomadas por el Gobierno nacional en el marco de la pandemia: “Se utilizan las restricciones sanitarias para impedir la libre circulación de las personas”. En su opinión, “lo que se busca es el control social y evitar que los ciudadanos manifiesten su disconformidad” con medidas perjudiciales “a amplios sectores de una sociedad exhausta. No se puede producir ni trabajar para llevar el pan a la mesa de las familias argentinas, porque la idea es avasallar a la clase media para conseguir clientes dependientes del favor del Estado para poder sobrevivir”, afirmó Macri. Más aún, asegura que “no se reconocen los derechos básicos de los ciudadanos para que cada uno proyecte su vida como quiera hacerlo, porque es el Estado el que aspira a decidir por nosotros; pretende nivelar para abajo. El Gobierno atenta contra las bases éticas y económicas de una sociedad que aspira a ser libre” y “donde el rol de las instituciones sea el pilar fundamental para el avance de la Argentina hacia un país moderno y civilizado”, continúa apuntando.
Macri dijo que ya no tolera el atropello a las instituciones, la corrupción de los funcionarios, el delito en ninguna forma, la injusticia, la inseguridad, la impunidad, la violencia, la prepotencia y la anomia. “El panorama dramático descrito tiene su contracara, en Argentina emergió algo nuevo. Ciudadanos movilizados y atentos que han ganado las calles. Sostiene que la aspiración de querer vivir en una patria grande y libre podrá realizarse si trabajamos todos juntos en esa dirección. Con una oposición unida que se erige en alternativa”, agrega.
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