Se reanudó el juicio oral y público contra Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, acusado por cuatro casos de corrupción entre ellos su enriquecimiento ilícito. El juicio contra el primer ex funcionario kirchnerista que reconoció haber cobrado coimas de empresarios, comenzó en abril de 2019 y se suspendió por la pandemia de coronavirus. El Tribunal Oral Federal 6 retomó el juicio de manera remota a través de la plataforma Jitsi Meet. Los jueces titulares Julio Panelo, Fernando Canero y José Martínez Sobrino y el cuarto magistrado Ricardo Basílico, estuvieron conectados desde sus respectivos hogares. Lo mismo sucedió con la fiscal Gabriela Baigún y con los defensores de los varios imputados en el caso. Ninguno de los acusados dio el presente a la audiencia vía remota. Cuando comenzó la audiencia se produjo una situación un tanto insólita. El defensor oficial de Jaime en el juicio oral Eduardo Chittaro leyó un mail le había enviado el abogado particular del ex funcionario, Claudio Trugman, quien lo defiende en otro caso por corrupción: el de la Tragedia de Once. Chittaro leyó el siguiente mail: “Desde la cárcel Ricardo Raúl Jaime me pide que me dirija a Ud. Y en nombre de él le pida que tenga bien hacer saber a los defensores de Jaime ante el TOF Nº 6: 1) Que pidan la suspensión de la prosecución del juicio inclusive de la audiencia que en su trámite fue convocada para hoy (por ayer). El pedido de Jaime debería darse hasta que: a) Se resuelva la situación irregular de los dos abogados acogidos a la jubilación como magistrados que siguen actuando como jueces del TOF Nº 6. b) Cese su situación de detenido en cárcel porque por edad y estado de salud es persona en riesgo para el caso de contraer COVID-19 y mientras este injusto se mantenga debe evitar y evitarse, excepto razones de orden biológico, su salida a espacios carcelarios compartidos (por caso el lugar en la cárcel destinado a videoconferencias) atento a los casos de COVID-19 que como los de ayer muestran que el virus del COVID-19 comenzó a circular entre los detenidos de Ezeiza.
La situación era muy extraña. El ex abogado de Jaime en el juicio por cuatro casos de corrupción les habían transmitido a los defensores oficiales el desacuerdo del imputado con el modo en que lo estaban defendiendo. Chittaro planteó que se sentían bajo “violencia moral” por lo manifestado en el mail y pidió que se suspenda la audiencia hasta tanto se resolviera el entuerto. Un rato antes Jaime había declinado a través de un texto manuscrito enviado por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) de asistir vía teleconferencia desde la cárcel de Ezeiza a la audiencia de reanudación del juicio. Según explicaron fuentes judiciales, Jaime dijo que no quería avalar el juicio al que considera ilegal. Pero nada había dicho sobre su defensa. De esta manera Jaime reiteraba un pedido que fue rechazado. Considera que dos de los jueces del TOF 6 (Martínez Sobrino y Panelo) que se jubilaron y fueron convocados para continuar con los juicios que ya se habían iniciado, no pueden juzgarlo. Ese planteo fue rechazado por el Tribunal y la apelación está en Casación.
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