Según cifras oficiales del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires difundidas en el parte sanitario diario, ya son 249 los casos confirmados de COVID-19 y seis personas fallecieron a causa del virus, en las villas y barrios más vulnerables. Poco más de tres semanas después de que se conociera el primer caso de una mujer residente de la villa 1-11-14 del Bajo Flores que murió por coronavirus y dos semanas después de la aparición del primer caso confirmado en la Villa 31 de Retiro, los contagios se dispararon y ambos barrios encabezan la estadística. El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, informó en una conferencia que en los barrios vulnerables de la ciudad la tasa de letalidad del virus es actualmente del 2,4%. Del total de los casos, además, 22 pacientes han recibido el alta institucional. Esto no significa que estén completamente recuperados del virus, sino que ya no permanecen internados y continúan con los cuidados sanitarios correspondientes desde sus casas.
“Es una búsqueda activa, manzana por manzana y casa por casa de las personas que tengan síntomas para encontrar de manera más apropiada y oportuna a las personas que podrían tener la enfermedad”, señaló el ministro. “En los barrios vulnerables, la vacuna más poderosa que tenemos para esta enfermedad, que es el distanciamiento físico, es muy complejo de implementar y muchas veces es imposible. Por eso las políticas públicas tienen que ser particulares para estos barrios y tienen que ser intensivas”. Y agregó: “Tenemos que adaptar el Estado a las condiciones del barrio y no viceversa”. La Villa 31, en particular, atravesó días muy complejos la última semana ya que el pasado sábado 25 de abril se produjo un corte de agua que dejó a grandes sectores del barrio sin suministro y provocó acusaciones cruzadas entre el gobierno porteño y AySA. Toribia Balbuena, una jubilada de 84 años, madre de la primera paciente registrada en la 31, murió este sábado en el Hospital Rivadavia, donde estaba internada en terapia intensiva desde el 20 de abril. Su hija ya había sido dada de alta y su esposo de 85 años, también internado por coronavirus, continúa recuperándose en el Hospital de Clínicas. Desde el inicio del corte de agua hasta este lunes, los casos habían pasado de tres a 13.
En la 31, al igual que en otros barrios vulnerables de la ciudad y la provincia de Buenos Aires también preocupa el avance del dengue, que acumula en lo que va del año según el último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud porteño casi 6 mil casos y una muerte. De acuerdo a ese informe, en este año hubo un brote epidémico y “se superaron los picos de notificación de años previos, el número de casos por suerte en las últimas semanas viene bajando significativamente. Estimamos que estos fríos ya cortan el ciclo del mosquito y seguramente para la semana que viene ya no tendremos casos o tendremos pocos”, señaló Quirós. “Los lugares donde no hay agua se empeora la situación porque la gente junta agua en cacharros”, señaló, “pero afortunadamente en el día de ayer se normalizó la situación prácticamente en todo el Barrio 31”.
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