Manifestantes se congregaron en distintos puntos del país para protestar en rechazo a las nuevas restricciones dispuestas por el Gobierno para contener el avance de la segunda ola del coronavirus. La convocatoria se había difundido en los últimos días a través de las redes sociales. Los participantes llamaron a desobedecer el decreto presidencial que prohibió por nueve días, entre otras cosas, la circulación de los “no esenciales” y las actividades grupales al aire libre. En el centro porteño los manifestantes se movilizaron con banderas argentinas y carteles en contra de las medidas sanitarias pero también hubo fuertes cuestionamientos a la política económica del Gobierno y repudio a la corrupción. La agrupación Jóvenes Republicanos preparó paquetes gigantes de polenta en alusión a los fuertes aumentos de la carne. También montaron un muñeco inflable gigante con la figura de Cristina Fernández con traje de presa y la leyenda “18-1-2015″, en alusión a la muerte del fiscal Alberto Nisman. A diferencia de lo que ocurrió con otras marchas organizadas durante la cuarentena, los principales referentes de la oposición no se sumaron a la iniciativa ni invitaron a la sociedad a participar. En Olivos, frente a la quinta presidencial, otro nutrido grupo de personas se acercó para protestar contra las políticas del Gobierno. Al igual que los manifestantes del centro porteño, llevaban banderas argentinas y cacerolas. Las protestas también tuvieron réplicas en otros puntos del país como Córdoba, Mendoza, Río Negro y Santa Fe. En Rosario la policía intervino para dispersar a un grupo de personas identificadas como “Médicos por la Verdad Argentina”, quienes niegan la existencia de la pandemia y se oponen a las restricciones sanitarias. En total diez personas fueron detenidas frente al Monumento a la Bandera y la policía disparó balas de goma. Desde el gobierno provincial habían aclarado ayer que la convocatoria era ilegal “independientemente de las opiniones contrarias a la ciencia”. Si bien las principales organizaciones del Campo no se sumaron a la convocatoria, en distintos puntos del interior del país los productores protestaron contra el Gobierno. En Crespo, Entre Ríos, los productores realizaron un tractorazo en rechazo a la decisión del Gobierno de cerrar las exportaciones de carne vacuna y en “defensa del aparato económico de pueblos y ciudades” afectado por las restricciones de la administración nacional para prevenir la pandemia. También hubo una movilización similar en Alta Gracia, Córdoba. Las protestas tuvieron lugar en plena segunda ola y cuando la Argentina superó los 75 mil muertos por coronavirus. Según el último informe del Ministerio de Salud, el total de infectados desde el inicio de la pandemia asciende a 3.562.135 mientras que el porcentaje de ocupación de camas a nivel nacional es del 73.9% y en el AMBA del 76.2%.
Compartir
a>