Los cines, los gimnasios y hasta los parques de diversiones siguen con atención por estas horas las reuniones y llamados que tienen el Gobierno Nacional con las provincias y la Ciudad. Algunos sectores ya se animaron a hablar públicamente sobre las posibles nuevas restricciones. En la provincia de Buenos Aires se hablaba de volver a una fase tres. Cuando transcurrió ese período en 2020, los jardines maternales, los centros culturales y los shoppings sufrieron el impacto. También la construcción, que envió un comunicado a través de la cámara que agrupa a las principales empresas del sector, Camarco. “Ante versiones periodísticas que señalan una posible suspensión de las actividades en obras privadas en la Provincia de Buenos Aires a causa de un recrudecimiento de la pandemia de COVID 19, la Cámara Argentina de la Construcción sostiene que debe mantenerse la continuidad de los trabajos en obra, en todas las jurisdicciones del país, dada su importancia como fuente de trabajo y de actividad, sin que ello agrave la situación sanitaria”, escribió la entidad. La mayoría de los sectores argumenta que, con protocolos y aforos limitados, deberían poder seguir operando. De acuerdo con fuentes del sector, los gimnasios perdieron 1.000 de los 8.000 espacios en todo el país. Según la Federación de Exhibidores Cinematográficos, dejaron de funcionar 87 cines sobre 266 que había previo a la pandemia; es decir, un tercio se perdió entre las restricciones de 2020. Esta última actividad espera poder seguir funcionando porque hace apenas poco más de tres semanas que volvió a retomar su trabajo. “Un cierre en nuestra actividad sería irracional e injusto”, argumentan de todos los sectores que más sufrieron la pandemia por su condición esencial de ser presenciales, pero además por juntar a mucha gente en un mismo espacio. La gastronomía todavía sigue complicada, y es una de las principales señaladas ante una posible restricción relacionada con los horarios. Según datos del movimiento Sillas Al Revés, que nuclea a varios referentes del sector, hasta diciembre de 2020 cerraron más de 10.000 locales en todo el país y se perdieron 150.000 puestos de trabajo. Se estima que, con nuevas restricciones, se perderían otros 15.000 establecimientos y otras 200.000 personas dejarían de tener trabajo. En la Ciudad, se perdieron bodegones clásicos como El Obrero y Oviedo y bares notables como “La Puerto Rico” y “Montecarlo”. Los jardines maternales, otro de los sectores con problemas para funcionar durante la fase tres en la Provincia de Buenos Aires, recién está regularizando su situación después de un 2020 en el que la morosidad llegó al 50% en las instituciones privadas. Con la vuelta de la presencialidad, las familias están arreglando sus deudas y la cantidad de matriculados sube. Si se vuelve a las clases por Zoom, la situación podría revertirse.
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