El rebrote de coronavirus preocupa cada vez más al gobierno nacional, que por estas horas estudia qué medidas restrictivas puede implementar para frenar el crecimiento de contagios. En la Casa Rosada asumen que alguna decisión hay que tomar en el corto plazo para tratar de frenar la circulación del virus y el ingreso de una nueva cepa al país. Hasta el momento no existen casos de la cepa detectada en el Reino Unido. El Gobierno planea extender hasta el próximo 8 de enero la decisión administrativa de mantener cerradas las fronteras para los vuelos provenientes de Reino Unido, Italia, Países Bajos, Australia y Dinamarca, países donde se había detectado una de las nuevas cepas de COVID-19. Mientras tanto estudia la posibilidad de profundizar la medida para más países y suspender los vuelos en el corto plazo. En el Ministerio de Salud, que conduce Ginés González García, admiten que la posibilidad de cerrar las fronteras “es una opción” que “aún no está definida”. De todas formas, la decisión final será tomada Alberto Fernández bajo la recomendación del titular de la cartera sanitaria. Ambos podrían reunirse entre mañana y pasado para poder resolver las medidas en base a un informe que presentará el equipo de Salud. Esta mañana hubo una reunión entre representantes de Migraciones, Cancillería y los ministerios de Transporte y Salud. En ese encuentro se tocó el tema y se puso sobre la mesa como una posibilidad para estudiar y resolver en el corto plazo. La implementación de nuevas restricciones tiene diferentes posturas dentro del Gobierno. En el Ministerio del Interior asumen que “la administración de fronteras está sujeta a la autoridad sanitaria mientras dure la pandemia”, por lo que la evaluación que haga González García sobre el aumento de casos y el impacto en la curva de contagios es determinante para que el Gobierno tome una decisión sobre la suspensión de los vuelos.
En el ministerio de Transporte sostienen que no está previsto tomar una medida de ese calibre. No barajan la posibilidad de reclamar la suspensión de vuelos o el cierre del Aeropuerto de Ezeiza. En Jefatura de Gabinete se limitan a marcar que “se tomarán las medidas que sean necesarias para cuidar la salud de los argentinos”. Un funcionario cercano a Santiago Cafiero fue concreto sobre el costo político que implica volver a tomar medidas restrictivas. “Las medidas que se tengan que tomar, se tomarán. Como ya se ha hecho antes”. La opción de cerrar las fronteras gira como un trompo por todas las oficinas del gobierno nacional. También la posibilidad de imitar las resoluciones que tomaron los gobiernos de La Pampa y de Chaco, que limitaron la circulación de gente durante la noche. En los últimos dos días se analizó la posibilidad de restringir el movimiento de gente entre las 11 de la noche y las 6 de la mañana. Pero el propio González García aceptó en una entrevista televisiva que por el momento no planean aplicarlo. Son opciones que se barajan para discutir y determinar cuál es el mejor camino a seguir.
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