Juntos por el Cambio intentó unificar posturas frente al Presupuesto 2021 aunque la principal fuerza de la oposición podría votar dividida. Tal como ocurrió en Diputados, un par de senadores podrían acompañar al oficialismo aunque la mayoría optarán por la abstención, una manera de no acompañar pero al mismo tiempo evitar una señal de rechazo justo en la semana en que la misión del Fondo Monetario Internacional llegó a la Argentina e inició el tramo final de las negociaciones con el ministro de Economía Martín Guzmán. En ese marco Juntos por el Cambio tiene un día más, para terminar de definir la posición y así como el Frente de Todos buscará sumar algún voto en ese sector radicales y macristas apostarán a una postura unificada y sin fisuras. La sesión de mañana no debería presentar sobresaltos aunque se anticipa extensa. Lo mismo ocurrió en Diputados donde la oposición votó dividida: jujeños, correntinos y riojanos acompañaron el proyecto oficial en cumplimiento de acuerdos del gobierno nacional con sus respectivos gobernadores. En el caso de La Rioja el diputado Felipe Alvarez, que el año pasado encabezó la lista de Juntos por el Cambio, anunció al día siguiente la conformación de un bloque propio luego de negociar una partida de $ 250 millones para la capital riojana a favor de la intendenta radical Inés Brizuela y Doria. Aún cuando la mayoría de los senadores que conduce el formoseño Luis Naidenoff, optará por la abstención en general, anoche se decidió que en la votación en particular rechazarán algunos artículos y manifestarán explícitamente esa postura.
El propio Naidenoff considera que el Presupuesto no es realista. En cambio Mayans, otro defensor del primer presupuesto de la gestión de Alberto Fernández, dice que éste, a diferencia de los presupuestos de Mauricio Macri, “es real”. Aunque la sesión ya estaba anunciada desde la semana pasada, cuando tras sólo dos reuniones de comisión, el Frente de Todos firmó el dictamen para la ley de Presupuesto, la confirmación llegó ayer con el decreto de convocatoria que firmó Cristina Fernández. Será el único tema a tratar y habrá una larga lista de oradores: fuentes parlamentarias calculan que la sesión no durará menos de nueve o diez horas. En Diputados se extendió por casi 20 con la particularidad de que no hubo cierres de bloques. La explicación oficial fue que el oficialismo quería acortar el tramo final y la versión extraoficial es que el discurso de Máximo Kirchner hubiera coincidido con el desalojo de la toma de Guernica que él y otros diputados siguieron con preocupación desde sus despachos.
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