En los próximos días, el titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, Martín Cosentino, firmará una resolución para reactivar el remate de algunas de las propiedades que pertenecían al ex secretario de los Kirchner, Daniel Muñoz. También intentarán vender los dos aviones de Lázaro Báez. En ese caso, es casi una formalidad porque las aeronaves están en muy malas condiciones. Tras el parate por el cambio de gobierno y la pandemia, las nuevas autoridades de la Agencia, decidieron avanzar con el remate de cuatro propiedades de Muñoz ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires. La lista arranca con un departamento ubicado en el edificio “Chateau Puerto Madero”, en Julieta Lanteri 1331, que ya se puso a la venta a fines del año pasado con un precio base de US$ 489.123. Ese remate quedó vacante por la falta de oferentes. El inmueble, de casi 100 m2, estaba a nombre de Sergio Todisco, uno de los testaferros de Muñoz, y su ex mujer Elizabeth Ortiz Municoy. También se intentará rematar un departamento ubicado en Andonaegui 2966, en el barrio de Villa Urquiza, y una casa ubicada en Salvador Maria del Carril 3744, en Devoto. Ambos bienes figuran a nombre de Madaco SA, una sociedad creada en 2006 por el contador Víctor Manzanares y luego “comprada” por Muñoz en $2.000.000. La casa de Devoto siempre estuvo alquilada. La viuda de Muñoz, Carolina Pochetti, confesó en el expediente que cobraba ese alquiler y el de unas cocheras.
Todos estos bienes fueron decomisados por el juez Claudio Bonadio en el marco de la causa que investigó las maniobras de lavado de Muñoz y sus testaferros. Según esa investigación, el ex secretario de los Kirchner era “el receptor primario de los bolsos repletos de dinero” de las coimas que pagaron los empresarios procesados en la causa “Cuadernos”, bautizada por el kirchnerismo como “la causa de las fotocopias”. Con el testimonio de los arrepentidos, la investigación pudo determinar que Muñoz y sus testaferros invirtieron US$ 70 millones en 16 propiedades de Estados Unidos, incluyendo dos departamentos en el Hotel Plaza de Nueva York. Tras el escándalo de los Panamá Papers, el dinero comenzó a moverse a diferentes destinos. Gran parte de ese dinero terminó invertido en un terreno de las paradisíacas islas Turk and Caicos, en el Caribe. Bonadio llegó a decomisar unos treinta bienes repartidos entre la Capital Federal, la provincia de Buenos Aires, Santa Cruz, Neuquén y Tierra del Fuego. Algunos de los decomisos quedaron en suspenso porque fueron apelados ante la Cámara Federal. Otros bienes ya se pusieron a nombre del Estado y están siendo administrados por la AABE.
Aunque tiene el consenso de la Casa Rosada, la decisión podría generar ruido en el núcleo duro del kirchnerismo. Lo que se decidió es retomar el trámite administrativo. Para los remates faltan varios meses. El organismo que conduce Cosentino, que depende de la jefatura de Gabinete, también intentará rematar los dos aviones de Lázaro Báez. Las aeronaves estuvieron en poder del Ministerio de Seguridad de la Nación pero finalmente se entregaron a la Justicia por el costo de mantenimiento. Una de las aeronaves, un Gulfstream Commander-Rockwell, modelo 690-B, arrancó con un precio de 250 mil dólares y terminó en apenas 55 mil dólares, pero nunca se vender. Por la falta de mantenimiento, en la actualidad sólo sirve como chatarra. El otro avión es un Learjet 35A, matrícula LV-BPL. Según los últimos informes, estaba valuado en más de 500 mil dólares. También perdió mucho valor por estar a la intemperie en el aeropuerto de San Fernando.
a>