A las 20 puntual comenzó un fuerte cacerolazo en la mayoría de los barrios de la ciudad de Buenos Aires para protestar en contra de la decisión del gobierno nacional de expropiar la Empresa santafesina Vicentín. Donde más se escuchó la protesta fue en Agronomía, Congreso, Palermo, Recoleta, Caballito, Villa Urquiza y Paternal, entre otros. Además, hubo un multitudinario banderazo en Avellaneda, Santa Fe, ciudad donde está radicada la empresa agroexportadora. El intendente de Avellaneda participó de la protesta: “Nos sorprende porque no estaba previsto, pensamos que anoche la gente se había sacado la bronca contenida. Creo que lo que se hizo anoche vino muy bien porque este llamado del Presidente a la empresa y que se hayan sentado el juez y el interventor, da una luz de esperanza. Esto es gracias a la gente. No es contra nadie, es en defensa de una empresa que ha hecho mucho por la comunidad, nosotros apostamos al diálogo, siempre lo hemos hecho así. Es un paso importante el que hemos dado hoy. Yo tengo mucha fe y espero que sigamos por este camino. Vicentín tiene 90 años acá construyendo, 90 años de esfuerzo. Supieron construir todo lo que tienen. Que el Estado apoye un rescate a la empresa pero que no sea la expropiación”, completó. El cacerolazo convocado por redes sociales, también tuvo una importante participación en ciudades y localidades del interior del país.
La expresión popular fue en respuesta al anuncio de Alberto Fernández de “intervenir” y a futuro “expropiar” la exportadora de cereales Vicentin en el contexto de un proyecto dinamizador de alimentos. El mandatario, que hizo referencia varias veces a la soberanía alimentaria del país, también comunicó que el Gobierno pretende hacerlo mediante una ley que enviará al Congreso. De los activos de Vicentín se haría cargo YPF Agro. El interventor designado es Gabriel Delgado, un economista del INTA. El cacerolazo y la masiva protesta en Santa Fe son parte de un repudio que expresó una importante mayoría de la dirigencia política y de la sociedad. Como consecuencia de esto, Fernández se reunirá con el CEO de la empresa, Sergio Nardelli. “Tuve una buena charla con uno de los accionistas de la empresa, Sergio Nardelli. Confío en que podremos hacer las cosas tranquilos, no es motivo de pelea. Lo que hacemos es rescatar a la empresa de una quiebra, pero tratan de mostrarlo como un gesto arbitrario”, aseguró Fernández.
“Hay que explicarle a la gente lo que está pasando: estamos en presencia de un grupo económico que tiene muchas actividades pero la principal es exportar cereales. Vicentín ha entrado en un colapso enorme, como consecuencia de un crecimiento desbordado, y está en muchas dificultades para operar”, dijo Fernández. Desde Juntos por el Cambio rápidamente rechazaron el anuncio del Gobierno: “La intervención del Grupo Vicentín es ilegal e inconstitucional, desautoriza al Congreso y el Poder Judicial, da un primer paso en el camino para estatizar el mercado agropecuario, repite experiencias anteriores que nos terminaron costando muy caras a los argentinos (como las expropiaciones de YPF y Ciccone) y confirma que las amenazas recientes al final eran compartidas por el resto del frente oficialista”.
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