El Frente de Todos anunció que el llamado “impuesto a la riqueza” para afrontar gastos generados por el COVID-19 sería presentado en el mes de junio, aunque la iniciativa aún no pasó por Mesa de Entradas. La idea original del impuesto es que deberán pagarlo quienes declararon bienes al 31 de diciembre del año pasado por $ 200 millones. Carlos Heller, coautor del proyecto junto con Máximo Kirchner, prefiere que más gente contribuya con el financiamiento de los gastos extraordinarios que demanda la pandemia, por que están analizando bajar el mínimo imponible a $150 millones. Alberto Fernández aún no se promulgó explícitamente sobre esta Ley. La decisión implica un alto costo financiero justo cuando se renegocia el pago de la deuda. Máximo Kirchner conversó por estos días no sólo con intendentes propios sino también con legisladores de otros bloques en búsqueda de consenso. Aunque en el Frente de Todos dicen que el proyecto no crea un nuevo impuesto sino un aporte extraordinario por única vez, la cámara de inicio será la de Diputados. De los 257 integrantes de la cámara baja, 119 pertenecen al Frente de Todos. Juntos por el Cambio tiene 116; el Interbloque Federal tiene 11; la izquierda dos; el Movimiento Popular Neuquino una y Unidad y Equidad Federal, ocho. Los no oficialistas suman 138.
Un sondeo permite anticipar que la iniciativa podría aprobarse con condiciones y cambios siempre y cuando el oficialismo esté dispuesto a abrir una negociación. Juntos por el Cambio, con diferencias internas, no parece un bloque dispuesto a discutir en forma virtual temas tan importantes. Aún menos después de que el Presidente firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia 457. El jueves pasado el bloque no alcanzó el quórum aunque sumó a algunos opositores de otras bancadas. Durante un par de horas discutieron en minoría el DNU. Denunciaron que el Poder Ejecutivo delegó en el jefe de Gabinete facultades exclusivas del Congreso como la posibilidad de disponer de reasignación de todo el Presupuesto, sin límite. Tanto Mario Negri como Cristian Ritondo, jefes del interbloque de Juntos por el Cambio y del PRO respectivamente, le transmitieron a Sergio Massa su negativa a sentarse a discutir iniciativas conflictivas mientras se sesione en forma remota. En la agenda común sólo tienen un tema consensuado como la nueva Ley de Economía del Conocimiento. Diputados y senadores más cercanos al pensamiento de la vicepresidente Cristina Fernández coinciden en la necesidad de avanzar en “una herramienta muy justa que los que más tienen pongan más, hay multimillonarios que con poco esfuerzo podrían contribuir mucho”.
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