Los controles dispuestos por el gobierno nacional para evitar el ingreso a la ciudad de Buenos Aires, produjo largas filas de vehículos en los puestos de controles viales para garantizar el cumplimiento del aislamiento social obligatorio y preventivo. El secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, dijo que había “un alto acatamiento de la cuarentena, pero se ha retrocedido y hay muchos autos queriendo entrar a la Ciudad”, al referirse al aumento de las personas se trasladaron hacia los ingresos a Capital a pesar del aislamiento preventivo obligatorio para mitigar la propagación del coronavirus. “La gente tiene que entender de una vez por todas que tienen que cumplir la cuarentena, hoy se tomó como un día hábil normal, vino mucha gente a la Ciudad y necesitamos que se queden en las casas”, afirmó D´Alessandro al señalar que el gobierno porteño redujo los accesos “para focalizar los recursos en los más grandes”.
En ese sentido, afirmó que “el control de la gente que ingresa a la ciudad es exhaustivo” y que a quienes no tienen cómo justificar la circulación “les decimos que vuelvan a sus casas y no les permitimos el ingreso a Capital y a los que reiteran el intento de entrar quedan demorados a disposición de la Justicia”. El funcionario añadió que hasta el momento hay 931 personas puestas a disposición de la Justicia por violar el aislamiento y advirtió: “Si tenemos que endurecer los controles para garantizar el aislamiento obligatorio, lo vamos a hacer”. Al respecto, el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, explicó que “los médicos muestran su credencial y hay una serie de permisos especiales que se pueden tramitar” y que “la mayoría de la gente actúa de buena fe”.
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