En un intento por sumar adhesiones y disipar dudas, el Gobierno nacional se reunió de manera virtual con 17 gobernadores para detallar las medidas anunciadas por el equipo económico de Javier Milei, en especial el nuevo régimen simplificado de Ganancias y el llamado “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, que busca incentivar el uso de los dólares no declarados. El encuentro estuvo encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el titular de la Agencia Federal de Ingresos Públicos (ARCA), Juan Pazo; y el vicejefe de Interior, Lisandro Catalán. La convocatoria se dio luego de que ARCA solicitara a los mandatarios provinciales la firma de un nuevo acuerdo de colaboración. El organismo advirtió que aquellas jurisdicciones que no adhieran al régimen simplificado perderán el acceso a información clave sobre la facturación de personas y empresas. “El objetivo es garantizar las condiciones del nuevo régimen, preservando la información sobre consumos personales e incrementos patrimoniales en cada provincia”, afirmó ARCA en un comunicado difundido la semana pasada. Desde el oficialismo sostienen que esta reforma “marca un paso histórico hacia la libertad de los argentinos para disponer de su dinero”. El plan impulsado por el Ejecutivo fue presentado oficialmente el jueves 22 y prevé dos etapas. La primera ya se puso en marcha con la publicación de disposiciones en el Boletín Oficial. La segunda, más adelante, implicará el envío de un proyecto de ley al Congreso para modificar la ley penal tributaria, en lo que el Gobierno define como una vía de “formalización económica” ante una economía donde “por cada peso formal hay cinco informales”. El nuevo régimen simplificado de Ganancias entrará en vigencia el 1° de junio. Según explicaron fuentes oficiales, los contribuyentes podrán adherirse con “un solo clic” y quedarán eximidos de declarar consumos y patrimonios. Desde la oposición, sin embargo, no tardaron en aparecer las críticas. El gobierno bonaerense de Axel Kicillof cuestionó duramente el plan y advirtió que la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) continuará con sus controles. Por su parte, dirigentes cercanos al massismo, respaldaron la postura de Kicillof calificando la medida como “un nuevo blanqueo encubierto”. El Gobierno busca convencer a los mandatarios provinciales de acompañar la iniciativa en un contexto de tensiones fiscales y con la necesidad de fortalecer el vínculo político con las provincias para garantizar la viabilidad legislativa del plan.
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