El tiempo - Tutiempo.net

Con el visto bueno del presidente Alberto Fernández y en función de una de las prioridades centrales que se busca imponer desde el Gobierno, el Ministerio de Desarrollo Social ya tiene lista una batería de al menos cinco medidas concretas para desplegar en toda la Argentina para reducir los elevados índices de pobreza. El ministro Daniel Arroyo diagramó en los últimos días un plan destinado a atender la emergencia social, ofrecer alimentos en zonas de altos índices de malnutrición infantil y programas que apuntan a generar trabajo genuino para miles de jóvenes Ni-Ni, es decir, que no trabajan ni estudian.

“Todos estos planes se empezarán a potenciar progresivamente desde los primeros días de enero y la idea del Presidente es inyectar más fondos en el presupuesto de 2020 de Desarrollo Social”, explicó un allegado a Arroyo. En paralelo al programa que llevará adelante el Consejo contra el Hambre que se lanzó esta semana las cinco propuestas centrales que desplegará el Ministerio de Desarrollo Social serán las siguientes:

1) La tarjeta alimentaria. Este plan que contempla la entrega de dos millones de tarjetas para unas cuatro millones de personas prevé la asistencia alimentaria para madres con hijos en situación vulnerable. 2) Créditos no bancarios. Los otorgará el Ministerio de Desarrollo Social y serán para el insumo, herramientas y maquinaria de micro emprendedores. 3) Planes sociales-empleo y producción. La idea de esta fase del programa de Desarrollo Social es que el Estado trabaje apuntalando a quienes reciben planes sociales por los cuales realizan algún trabajo para que formalicen su situación. 4) Plan primera infancia. Se trata de seguir adelante con un programa de atención a los lactantes. Este es un programa que la ex ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley venía trabajando y que ahora se quiere reforzar. 5) Plan para los Ni-Ni. Este programa que Arroyo quiere desarrollar en la Argentina busca incluir a jóvenes que no estudian ni trabajan. Para esto se trabajará en una suerte de “esquema de empalme” para que quien cobra un plan y consigue trabajo, pueda mantener ambos por seis meses. Luego, de mantener el trabajo, al año cobraría el 80 por ciento del plan y a los 18 meses el 60 por ciento.

Compartir

.