Después de la controvertida y arriesgada maniobra realizada por un piloto presidencial a bordo del ARG01 a pocos metros de la pista del Aeroparque Jorge Newbery en la ciudad de Buenos Aires, publicaron los registros de audio de las conversaciones que mantuvo con la operadora de la torre de control minutos antes de aterrizar en Argentina. Antes del descenso, la aeronave se acercó peligrosamente a la pista, volando a tan solo 45 metros sobre el suelo. Luego, el comandante inclinó el avión, giró hacia el Río de la Plata y retomó el vuelo. El avión aterrizó de manera exitosa en Aeroparque a las 17.14 horas, en medio de una fuerte lluvia, procedente de un vuelo desde Miami, donde había sido preparado y pintado para ser utilizado por la presidencia de la Nación. Los registros de audio revelan la comunicación entre el piloto y la operadora de la torre de control. A pesar de que el piloto del Boeing 757-256, Leonardo Barone, solicitó permiso para descender por debajo de los 3.000 pies, la operadora le pide que espere unos minutos hasta que “se despeje el espacio aéreo”. A partir de ese momento, la comunicación comienza a fallar. La operadora desde la torre de control le advierte: “No descienda por debajo de los 3.000 pies para no interferir con el aterrizaje en San Fernando”. El piloto responde: “¿Permiso para descenso libre para el ARG01?”. Sin embargo, el control no le otorga el permiso: “Negativo, manténgase a 3.000 pies”. La operadora se sorprende al darse cuenta de que el avión está muy por debajo de la altitud requerida, por lo que insiste: “Mantenga los 3.000 pies. Espéreme dos minutos para liberar el ATZ de SANFER”. A pesar de las órdenes de la operadora, el piloto responde: “Ah, entendí que tenía permiso para descender. Mantendremos… 2.300 pies”. La controladora le responde: “Nunca le di permiso para descender”. El comandante contesta: “Disculpe. Estamos a 3.000 pies. Mantenemos los 3.000 pies”.
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