Claudio Brilloni, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, se despegó de las declaraciones de su par nacional, Aníbal Fernández, quien dijo: “Los narcos han ganado”, luego del ataque al supermercado de la familia de Antonella Roccuzzo. “Yo considero que estamos en una lucha que va a ser larga, ardua, difícil, pero estoy convencido de que no ha terminado. Aquí los que pierden son las personas que pierden familiares, los que fallecen. Tenemos una dura pelea”, sostuvo Brilloni. El ministro que fue nombrado en el cargo hace poco menos de un mes en reemplazo de Rubén Rimoldi, evitó entrar en conflictos y comparaciones, pero admitió que “no hubo un enfoque estratégico” para enfrentar a la amenaza narco que atemoriza a Rosario desde hace meses. Brilloni sostuvo que la inseguridad en Rosario “se exacerba por la disponibilidad de armas que hay”. “La provincia en general no escapa a los problemas de todo el país. Es un enclave estratégico, tenemos caminos rurales que nos comunican con las provincias lindantes, un terreno propicio para los vuelos irregulares. Tenemos una situación que supera los 2 mil presos por sobre la capacidad y no tenemos cárceles federales”, agregó. Con respecto a la relación que mantiene con el actual ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, sostuvo que está “conforme” con el apoyo que recibe aunque admitió que es “insuficiente” la cantidad de vehículos que tiene Rosario para afrontar la crisis narco. Además, pidió destacar “el compromiso” del personal humano de las fuerzas de seguridad. Sobre el ataque a la familia Roccuzzo, el ministro afirmó que se trató de un golpe “igual al de otros casos similares”. “El modus operandi no es distinto a otras balaceras en la ciudad. Estamos poniendo todos los recursos. Hay secreto de sumario, quiero ser respetuoso de la investigación”, dijo. A su vez, desligó la detención de dos policías que se dio la misma jornada en la que atacaron el local de Antonela: “La detención de esos dos policías, como el secuestro de un arma de fuego, se enmarca en una investigación distinta. Ese jefe de la reunión donde se recaudó dinero y armas ya dejó de pertenecer a la fuerza. No tiene nada que ver con la amenaza de los supermercados”, explicó. Sobre el cierre, evitó la polémica respecto a la intervención de las fuerzas armadas aunque admitió que podrían aportar desde la logística. “Toda ayuda bienvenida sea, pero hay que revisar el marco jurídico y el entrenamiento que tienen”, cerró.
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