Las negociaciones paritarias de La Bancaria de Sergio Palazzo, y Judiciales de Julio Piumato, marcan el pulso de los desacuerdos y protestas en medio de los fracasos económicos de Sergio Massa. Un escenario parecido se podría repetir con los trabajadores estatales en diferentes provincias, quienes piden recomposición salarial ante una inflación que todavía no desciende al ritmo planteado por el Gobierno de Alberto Fernández. Los gremialistas Palazzo y Piumato son dos de los caciques integrantes de la Confederación General del Trabajo, quienes decidieron encarar medidas de fuerza en medio de las discusiones sobre el incremento de haberes. En el caso del diputado nacional del Frente de Todos, la queja principal es que las cámaras empresariales, a casi dos meses de la primera mesa de diálogo, aún no ofrecieron un porcentaje de incremento y tampoco hay debate sobre un tema que para el sindicato es neurálgico: que los trabajadores reciban una compensación por el impuesto a las ganancias: “El porcentaje que arreglamos no es el que le termina llegando al trabajador. La diferencia es entre un 5 y un 15 por ciento”, remarcó el representante, férreo opositor del tributo, quien lidera una mesa de gremios que se llama “El salario no es ganancia”. Desde su lado, precisan que estará en una audiencia en el Ministerio de Trabajo con la patronal y no se animan a dar un pronóstico de lo que puede suceder. Piumato está en un camino similar, a la espera de que sea realidad la firma del primer tramo de recomposición salarial de 2023 y con un paro nacional que lanzó para el miércoles 1° de marzo. “No claudicaremos frente a la inflación” es el lema de la protesta. Allegados al referente marcan que el pedido “es razonable” en relación con el contexto económico y que requieren que cuanto antes “la Corte firme el pedido de autorización de cambio de partidas correspondiente a nuestro reclamo”. Luego, deberán pelear para que esa autorización se otorgue en el menor tiempo posible y se rubrique el alza. Hay otros sindicatos que también se preparan para dar su debate en los próximos meses. Por ejemplo, en marzo los encargados de edificios agrupados en el Suterh, el sindicato de Víctor Santa María, un peso pesado del Partido Justicialista porteño, comenzarán a negociar alzas de remuneraciones. En abril, entrarán en acción Petroleros, de perfil duro; Comercio, el gremio más numeroso del país con más de 1.800.000 afiliados; la Uocra, liderada por Gerardo Martínez, un hombre clave de la CGT, y la UOM, que, desde la conducción de Abel Furlán, un representante alineado con el kirchnerismo ya reclamó que los sueldos le deben ganar a la suba de precios este año.
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