Cuando el conflicto estaba a punto de profundizarse, la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica acordó con los representantes de la Cámara Argentina del Acero y el Centro de Laminadores Industriales Metalúrgicos Argentinos (CLIMA) y la empresa Siderca un aumento salarial del 45 por ciento que lleva la mejora anual al 110%. De esta manera, se despeja la posibilidad de conflictos en una actividad estratégica y que está directamente ligada con las obras de gasoducto Néstor Kirchner, entre otras. Con la llegada de Abel Furlán al frente del consejo directivo en reemplazo del histórico Antonio Caló, la UOM anunció que iba por una recuperación de los ingresos. En esta nueva etapa, la dirigencia gremial reclamó una mejora para llevar la paritaria anual al 111 por ciento y se terminó firmando apenas un punto por debajo de lo demandado. El 45 por ciento que se debe sumar al 65 por ciento ya pactado, se liquidará entre diciembre y marzo del año próximo, en cuatro pagos de la siguiente manera: 11%en diciembre, 11% en enero, 11% en febrero y 12% en marzo. Las negociaciones estuvieron a punto de fracasar. De hecho, en algunas plantas de la siderurgia se registraron medidas de fuerza dispuestas por las comisiones internas, a lo que había que anunciar el plan de lucha dispuesto por el consejo directivo de la UOM. Fuentes empresariales admitieron que el propio Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint y máximo referente del sector empresarial se comunicó con Furlán para encauzar el diálogo y llegar a un entendimiento. También destacaron la activa participación del ministerio de Trabajo para monitorear las tratativas. De hecho, se estima que las partes se reunirán en la sede de la cartera laboral para firmar el acuerdo, que completa para marzo una reunión con el objetivo de retomar las negociaciones en el marco de la paritaria 2023-2024. La mejora alcanzará al personal de las plantas siderúrgicas, que en su mayoría son empresas adheridas a la Cámara Argentina del Acero, entidad que integran las poderosas Ternium y Acindar. El incremento en los salarios es idéntico al firmado con las cámaras empresarias del sector metalmecánico (ADIMRA, CAMIMA, AFAC y AFARTE). De esta forma, se resuelve la situación salarial de unos 250.000 trabajadores, al tiempo que Furlán intenta recobrar el protagonismo en las negociaciones salariales donde tradicionalmente la UOM fue referente en tiempos de la “patria metalúrgica” de José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel y que fue perdiendo centralidad con el avance de Camioneros o Bancarios.
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