El tiempo - Tutiempo.net

En medio del fuerte avance de la inflación en productos de primera necesidad, crece el temor de que la cifra de pobreza se agudice. Con el adelanto de las paritarias y el bono de $18.000 para trabajadores informales, el Gobierno espera una suerte de “alivio”, para el sostén de muchas personas que sufren el impacto de la crisis económica. En este marco, el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, vaticinó que la pobreza se podría mantener en torno al 37%-40% en el primer semestre de este año, mientras que la indigencia rondaría entre el 8% y el 10%, algo muy similar a las cifras actuales. Una situación que no estaría basada en la mayor creación de empleo sino en estos shocks de ingresos de dinero que habilitó el Gobierno, justamente lo que lleva a que la situación sea delicada. De acuerdo al académico el ingreso extra destinado a los sectores más vulnerables que se repartirá entre mayo y junio en partes iguales, permitirá que los índices de pobreza e indigencia se mantengan contenidos dentro de las cifras actuales y le dará al Gobierno cierto respiro, al menos, durante el primer semestre. “Todo esto podría generar otra burbuja de consumo, como ya ocurrió en otras oportunidades, pero no dejará de ser más que eso, por lo que no se puede ver como algo sostenible en el tiempo ya que se trata de un mecanismo de asistencia que no está fundado”, explicó Salvia. El Gobierno habilitó también la apertura masiva de paritarias anticipadas, pero para el especialista no serán demasiados los gremios que cierren paritarias capaces de, al menos, empardar la inflación anual prevista en cerca de 60%, por lo que efecto compensador que podría tener esa mejora salarial sería relativo. Asimismo, con el avance de los precios y la consecuente pérdida del poder adquisitivo, ese panorama puede agudizarse, sostuvo. Incluso, Salvia alerta que actualmente son los planes sociales los que mantienen a muchísimos argentinos por encima de las líneas de pobreza e indigencia, y que si se eliminaran esos sustentos la indigencia hoy se podría mover en torno al 19%-20%, y la pobreza del 50%. Salvia explica también que tanto los bonos como el adelantamiento de las paritarias servirán para mantener el camino que se viene transitando tras la salida de la pandemia dura, cuando algunas actividades volvieron a la vida y se observó una reactivación de la economía y, como consecuencia, de la toma de personal. “En el segundo semestre del año pasado aumentó el número de perceptores laborales en el hogar y sus ingresos producto de la reactivación post COVID, en lo que también tuvo gran influencia la inversión pública, sobre todo en lo que tiene que ver con la infraestructura. Se dio un aumento del empleo en la industria y en el sector informal. Hubo una burbuja de consumo; no olvidemos que en la previa de las elecciones se lanzó el “plan platita”, que tuvo un impacto importante”, apuntó Salvia.

Compartir

.