Industriales argentinos buscarán reunirse con el futuro ministro de Trabajo, Claudio Moroni, para presentarle su oposición a la decisión de Alberto Fernández de comenzar su gobierno con un aumento general de salarios que alcance también los haberes jubilatorios y los planes sociales.
El aumento general, con el que Fernández quiere inaugurar su gestión presidencial, generó malestar entre los hombres de negocios que coinciden en que será perjudicial para las empresas un reajuste salarial que algunos no podrán otorgar.
También quieren hablar con Moroni de otras eventuales decisiones del próximo gobierno que están empezando a trascender y que también causan preocupación en el sector, como la declaración de la emergencia ocupacional y la designación de abogados vinculados con sindicatos en los principales puestos del Ministerio de Trabajo.
Moroni anticipó el otorgamiento del aumento general a un grupo de dirigentes de la CGT en un contacto reservado de todas formas, admitió que no hay precisiones: sólo insinuó que se trataría de una suma fija a cuenta de futuros aumentos, pero que aún no se sabe de qué monto será, cómo se instrumentará ni de qué manera se podrá financiar.
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