El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados, Mario Negri, defendió el pedido de juicio político contra Alberto Fernández por el escándalo de las fiestas en la quinta de Olivos. “Cuando pedimos el juicio político no es para destituir al Presidente, es una sanción moral”, dijo el también precandidato a senador por Córdoba, en un mensaje también hacia el interior de la coalición opositora, donde no hay postura unificada sobre el tema. “Hay que poner equilibrio en el poder y sacar al país de los papelones que reflejan los diarios del mundo”, dijo Negri durante su visita de campaña a la ciudad cordobesa de Villa Dolores. “Lo peor que hizo Alberto Fernández con esto que ellos llaman un ‘error’ fue traer a la memoria lo que el país vivía hace un año y medio, cuando el propio Fernández decía “ojo, no te hagas el vivo, te voy a meter preso”. Pero resulta que a la noche celebraba cumpleaños”, agregó Negri en rueda de prensa. “Cuando nosotros pedimos el juicio político no es para destituirlo, porque sabemos que no tenemos los votos. Es una sanción moral, es para poner la vara en lo más alto”, añadió. Juntos por el Cambio presentó dos pedidos de juicio político en la Cámara baja contra Alberto Fernández. Uno encabezado por el radical Mario Negri, y otro impulsado por el diputado nacional del PRO, Waldo Wolff. La Coalición Cívica, sin embargo, no acompañó ninguno de los dos proyectos. También fue rechazado por Horacio Rodríguez Larreta. “Guarda que su reemplazo es Cristina Fernández por dos años”, dijo la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. La exdiputada consideró que, en medio de la crisis y en pleno proceso electoral, “no es momento” para una presentación de estas características, y aseguró: ““No soy golpista, ni aún en los peores momentos, como de debilidad, fragilidad y fragmentación del poder”. En cualquier caso, las iniciativas de los diputados de Juntos por el Cambio constituyen una señal política. La oposición no cuenta con los dos tercios necesarios de la Cámara como para avanzar con el enjuiciamiento. “La situación desenmascara la hipocresía de Fernández. Para entonces, regía una estricta cuarentena que prohibía reuniones sociales y limitaba la circulación de los esenciales. Él, quien ordena cumplir lo que él no cumple ni hace cumplir a su círculo estrecho en el lugar donde vive, muestra una desigualdad ante la ley que agravia a un país republicano. Esta gota rebalsó el vaso. Se ha deshonrado la investidura pública”, sostiene la iniciativa presentada por Negri y una quincena de diputados.
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