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Argentina es el único país del Mercosur que no recibirá vacunas donadas por laboratorios estadounidenses. La falta de contratos firmados entre el Gobierno de Alberto Fernández, sumado a que la ANMAT aún no autorizó las vacunas, imposibilitan que Argentina sea receptora de la donación. La partida está compuesta por 14 millones de dosis de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson las que el Gobierno de Joseph Biden destinó a buena parte de Latinoamérica. Ya llegaron cargamentos durante el fin de semana a Brasil y los otros dos socios del mercado común, Uruguay y Paraguay, las obtendrán en los primeros días de julio. La de Pfizer recibió el visto bueno de la ANMAT en diciembre de 2020 para su uso de emergencia pero después el gobierno de Alberto Fernández no llegó a un acuerdo comercial para adquirirlas. Esa posibilidad se reflotó en los últimos meses y todavía sigue en pie, según fuentes de la Casa Rosada. “La negociación avanza”, dijeron desde allí pero no brindaron mayores detalles, amparándose en una cláusula de confidencialidad. El gobierno argentino pretende cerrar el trato con Pfizer porque es de los pocos sueros que fueron aprobados para uso pediátrico. Los menores de 18 años, por el momento, quedaron al margen del plan de vacunación oficial, aunque el último contrato suscripto con Sinopharm de China por 24 millones de dosis abre otra ventana para ese grupo etario, ya que el laboratorio del gigante asiático ya sugirió recientemente su uso en niños que tengan entre 3 y 17 años. Varios grupos de padres que tienen hijos con enfermedades previas empezaron a reclamar hace un par de semanas que se los incluya como prioritarios ante la posibilidad de un nuevo rebrote en el país. En el caso de las vacunas de Moderna y de Johnson & Johnson todavía no lograron que la ANMAT las autorice. La llegada de las dosis que dona Biden en Argentina está trabada. Se abordó el tema en la reunión que sostuvo este martes el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Felipe Solá, con el secretario de Estado de la Casa Blanca, Antony Blinken, en la ciudad italiana de Matera, donde ambos participan de la Cumbre de Cancilleres del G 20. Solá agradeció el gesto al funcionario estadounidense pero le explicó los problemas legales para que la donación pueda concretarse. Estados Unidos adquirió 500 millones de vacunas a diferentes laboratorios de su propio territorio y anunció que las donaría a las naciones que lo necesiten durante este año y los próximos. Según el comunicado que emitió la Casa Blanca algunas se entregarán de manera directa a “prioridades regionales” y otras entrarán en el mecanismo solidario COVAX, que coordinan las Naciones Unidas. 

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