El Concejo Deliberante de Lanús aprobó por el voto doble del presidente del cuerpo, un nuevo marco de regulación para la recolección de residuos sólidos urbanos en el distrito. El peronismo quiso incluir cambios pero no tuvo los votos. Además, se aprobó una ampliación de la ayuda a comerciantes afectados por la pandemia y debatido pedido a la Provincia para que acepte las salas de salud municipales como centros de vacunación contra el Coronavirus. El proyecto del marco regulatorio para el sistema de recolección de residuos sólidos urbanos fue el eje central de las peleas entre los bloques. El debate comenzó con un pedido de la presidente del bloque del Frente de Todos – Unidad Ciudadana, Natalia Gradaschi, para que el expediente vuelva a comisiones con la intención de darle un “mejor tratamiento” y aportar ideas. Tuvo una rápida respuesta de Héctor Montero quien se ha transformado en uno de los principales defensores de la gestión de Néstor Grindetti, quien aseguró que el proyecto era “sencillo” y que no había necesidad de volver a discutirse. Cuando fracasó el pedido del kirchnerismo y comenzaron las argumentaciones sobre el expediente la sesión virtual se transformó en un berrinche de concejales a los gritos, no permitiéndose escucharse entre ellos. El presidente Marcelo Rivas Miera, sentido en la falta de capacidad para tranquilizar al cuerpo, puso orden bajo amenaza de cortar los micrófonos y pidió respeto. Hubo dos argumentos opositores que elevaron preocupación sobre el proyecto: Gradaschi señaló el que artículo siete, por como está redactado podría penar con multas a los recolectores urbanos (carros; bicicletas o incluso cooperativas) que no estén inscriptos en un nuevo régimen. El otro punto, que pone una sombra sobre el proyecto lo identificó Karina Nazabal (FdT – PJ), quien señaló que este nuevo marco regulatorio autoriza al Ejecutivo a vetar otras ordenanza que se superponen pero no da un listado de qué normas podrían ser alcanzadas, dejando al Gobierno municipal de turno una excusa para tirar abajo cualquier otra legislación que pueda llegar a tener que ver con el tema. El argumento más sólido del oficialismo lo dio la concejal Laura Lavandeira, quien para justificar por qué el expediente debía salir como se estaba votando contó que estuvo dos meses en comisiones y acusó al peronismo: “tuvieron un mes para leerlo y no llevaron ninguna recomendación para cambiar nada”. La iniciativa se enmarca en la “Actitud Verde” del municipio y al que el intendente viene empujando en las últimas semanas.
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