La devaluación golpeó directamente la relación que existía entre los precios de los autos cero kilómetro y el poder adquisitivo de los salarios. Si bien no todas las automotrices trasladaron el impacto a los precios y activaron bonificaciones, hubo aumentos en todos los segmentos del mercado automotor. Los salarios, y más aún la capacidad de compra que se tiene con ellos, han perdido notoriamente terreno con respecto a ellos.
Los usados pasaron a ser una opción más que tentadora. De hecho, ese mercado en septiembre tuvo un incremento superior al 7% con respecto al mismo mes del año pasado y durante este año crítico tuvo un volumen más que satisfactorio, señalaron desde la Cámara del Comercio Automotor.
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