El tiempo - Tutiempo.net

La gala de eliminación en MasterChef Celebrity dejó mucho más que platos y veredictos culinarios: se transformó en un show paralelo de complicidad y humor. Wanda Nara, siempre atenta a generar momentos televisivos, encontró en Evangelina Anderson, quien atraviesa una recuperación tras una cirugía en las cuerdas vocales, la protagonista ideal para un intercambio inesperado. Con una pizarra como única herramienta de comunicación, Anderson respondió a las preguntas de Wanda sobre su vida sentimental. Entre risas y miradas cómplices, la modelo escribió un contundente “sí” cuando le consultaron si estaba enamorada, y un “R” que disparó especulaciones sobre un rubio cercano, con Ian Lucas como principal sospechoso. Sin embargo, la aclaración final de Evangelina desarmó el misterio: “Sí, estoy enamorada de mí misma”, frase que generó aplausos y carcajadas en el estudio. El episodio aportó frescura y espontaneidad a la competencia, mostrando tanto el carisma de Wanda como la predisposición de Anderson para jugar con la expectativa, incluso en plena recuperación médica. Días antes, en una entrevista con Intrusos, Evangelina habló de su estado de salud y de los rumores que rodean su vida privada. Reconoció que la experiencia de estar en televisión sin poder hablar fue “desesperante”, aunque encontró en los carteles una salida ingeniosa. Respecto a las versiones sobre romances, la modelo fue tajante: negó cualquier vínculo con el cantante de Maxi Kilates y con Ian Lucas, subrayando que cuando tenga una relación, sus hijos serán los primeros en enterarse. En cuanto a su separación de Martín Demichelis, con quien compartió 19 años de matrimonio y tres hijos, Anderson se mostró sincera: confesó que aún atraviesa un duelo emocional, que la decisión fue propia y definitiva, y que el proceso implica un fuerte trabajo terapéutico para acompañar a sus hijos.

Compartir

.