La Ciudad de Buenos Aires y la de Mendoza, resisten las clases presenciales, a pesar de tener ambos distritos un escenario sanitario complejo. En el último decreto el Gobierno dispuso un nuevo semáforo epidemiológico para determinar qué actividades están prohibidas en cada ciudad, de acuerdo a la cantidad de contagios que tengan registrados. Tanto CABA como las localidades mendocinas de Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo, Maipú y Mendoza capital están dentro de la clasificación “Alerta Epidemiológica”, que es donde se encuentran los municipios con mayor cantidad de contagios del país. Pese a esa realidad, ambos gobiernos decidieron continuar con las clases presenciales. Ninguno dio lugar al pedido que hizo el ministro de Educación, Nicolás Trotta, para que declinen en su postura y vuelvan a las clases virtuales. La decisión de Horacio Rodríguez Larreta y Rodolfo Suárez, dos dirigentes de Juntos por el Cambio, hizo escalar, aún más, la tensión en el vínculo político que tienen con la Casa Rosada. En Balcarce 50 siguen muy molestos con el titular de la administración porteña. Presentan una serie de argumentos que van desde considerar que su gestión no ejercía controles para que se cumplan las medidas tomadas por Alberto Fernández, hasta su decisión inamovible de mantener la presencialidad. En el caso del mendocino Suárez no tiene una buena relación con el Gobierno. Es institucional y distante. No es una descripción que sólo refleje el presente. Un año atrás el gobierno provincial se quejó porque la Nación había decidido concentrar la compra de respiradores, en el medio de una extrema escasez del producto por el impacto del coronavirus, y las provincias tenían que adecuarse a la cantidad que les tocaran según el reparto proporcional que les correspondía por la cantidad de habitantes. A ese conflicto en el transcurso de la pandemia se le sumó la decisión de Alberto Fernández de viajar a Chile, país que limita con Mendoza, e invitar a todos los gobernadores que son parte del oficialismo, o cercanos al Frente de Todos, para que lo acompañen en su visita oficial, desde luego, Suárez quedó fuera de la comitiva, a pesar de ser Mendoza la provincia que tiene más vínculo económico y comercial con el país limítrofe. El vínculo del Presidente con Rodríguez Larreta se quebró en septiembre del año pasado cuando Fernández decidió quitarle a la Capital Federal alrededor de 30 mil millones de pesos anuales de la coparticipación, que desde 2018 integran el presupuesto porteño, para entregarlos a la provincia de Buenos Aires y así hacer frente a un reclamo salarial que la Policía Bonaerense le hizo al gobierno de Axel Kicillof. La judicialización de la presencialidad en las escuelas, llevó las diferencias al límite y la discusión política sigue, y tendrá un desenlace en breve cuando se conozca el fallo de la Corte Suprema. En las próximas horas habrá un vacío legal respecto a la decisión del gobierno porteño de mantener la presencialidad. Es que la acción declarativa de inconstitucionalidad que el Jefe de Gobierno presentó ante la Corte Suprema el 16 de abril, buscaba que se declare inconstitucional del artículo 2 del DNU que disponía la suspensión de las clases presenciales desde el 19 hasta el 30 de abril inclusive. Ese decreto ya no existe más. Caducó. Y entonces, el reclamo es sobre un DNU que perdió vigencia.
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