Alberto Fernández decidió descongelar el diálogo con la CGT y almorzará en Olivos con seis dirigentes de la cúpula cegetista. Los gremialistas irán con una amplia lista de temas para resolver, desde el reclamo por el recorte de la ayuda económica hasta la ayuda para las obras sociales, pasando por el Consejo Económico y Social. La delegación sindical estará integrada por los cotitulares de la CGT Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio), Andrés Rodríguez (UCPN); Gerardo Martínez (UOCRA), Armando Cavalieri (Comercio) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). La relación entre el Gobierno y la CGT, estaba atravesando por una crisis luego de que el consejo directivo de la central obrera mantuvo una reunión en la que abundaron los cuestionamientos contra el oficialismo por el ajuste que se puso en marcha a través de la eliminación de planes de asistencia como el IFE y el ATP (para pagar una parte de los salarios de empresas en crisis), la nueva fórmula de actualización de las jubilaciones, la desactivación del programa Precios Cuidados y el aumento de las tarifas y las prepagas. La dirigencia cegetista resolvió entonces pedir una audiencia con Fernández para plantearle su posición o, a lo sumo, un encuentro con el gabinete económico, pero el Gobierno decidió no concederle ninguna reunión por el malestar que causaron las críticas sindicales. Sin embargo, siguió en contacto con los gremialistas el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.
El último contacto entre el jefe del Estado y la CGT fue en el acto por el 17 de octubre que se hizo en la sede cegetista de Azopardo 802, aunque el anterior contacto a solas en el que pudieron abordar una agenda de temas se produjo en septiembre pasado. En ese momento, la CGT y el ministro de Salud, Ginés González García, negociaban una propuesta para aumentar el aporte de los trabajadores a las obras sociales destinado a compensar los severos problemas financieros del sistema sindical de salud, agravado por la cuarentena, pero finalmente se frenó debido al rechazo que generó esa alternativa. Entre las quejas de la CGT también figura que el titular de Salud no avanzó con la idea conjunta de redactar un proyecto de ley complementaria para corregir asimetrías del sistema de obras sociales. Sin embargo, González García trató este tema la semana pasada con sus colegas del gabinete económico y el superintendente de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini. Si fuera así, quedará más en evidencia que el Gobierno no quiso recibir hasta ahora a la CGT luego de sus críticas, pero le respondió virtualmente con anuncios vinculados con los reclamos que había efectuado la central obrera para dejar sin efecto el malestar existente. Dos semanas después de las críticas de la CGT, Alberto Fernández se anticipó a contestar un viejo reclamo sindical: prometió que pondrá en marcha rápidamente el Consejo Económico y Social, sin esperar a crearlo mediante una ley, tal como había anunciado en el discurso que brindó el 10 de diciembre, cuando anunció como presidente de la Nación.
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