El gobernador de la provincia de Formosa, Gildo Insfrán, defendió a ultranza las medidas sanitarias tomadas por su Gobierno, que incluyen el cierre absoluto de los pasos fronterizos y un control policial interno desmedido, que limita a casi nada la circulación vial. Insfrán dijo: “El derecho a la salud y a la vida están por encima del de la libre circulación”. El mandatario también pidió que “recapaciten” a quienes acusan a su gestión de implementar normas “dictatoriales” para “evitar que el coronavirus cause estragos como en otro lugares” del país. “Yo le quiero expresar a esos conciudadanos que recapaciten, estamos viviendo en una situación extremadamente difícil, no es una situación normal y cuando hay situaciones excepcionales, las medidas que se deben tomar también deben ser excepcionales”, explicó el gobernador peronista durante el acto. Insfrán aseguró que está “de acuerdo cuando dicen que se tiene que garantizar la libre circulación, que es un derecho constitucional”, pero remarcó que “también es un derecho constitucional el cuidado de la salud”. Según el último reporte epidemiológico emitido por el Gobierno nacional, Formosa es, junto a Misiones, una de las dos provincias argentinas con menos casos de contagios y muertes en el país, con apenas 167 casos positivos registrados desde marzo y solo un fallecido por el virus. En ese contexto, Insfrán les pidió a los formoseños que resistan “un poco más” y recordó que “hace poco Alberto Fernández, dio una buena noticia para tener esperanza, que es que la vacuna antes de fin de año va a estar en el país”.
El mandatario se expresó de esta manera al inaugurar la Escuela de Frontera Número 2, en la localidad de Mojón de Fierro, donde hizo una fuerte defensa de su gestión. En Formosa las actividades sociales y comerciales están reducidas al máximo, pero lo que más preocupa a la población, es la limitación impuesta a la circulación. A principios de octubre, y en el marco de estas medidas restrictivas, se generó una polémica tras la aparición del cuerpo de una persona, identificada como Mauro Ledesma, quien murió ahogado intentando cruzar un río en el límite entre Formosa y Chaco, cuando intentaba volver a su casa. Antes de intentar cruzar el río, Ledesma se encontró con otros formoseños que también se encuentran varados en Chaco y que no pueden regresar a su provincia por las prohibiciones vigentes. De hecho, la situación es tan complicada que días atrás los representantes de Amnistía Internacional en Argentina exigieron que se ejecuten “medidas urgentes” para solucionar el conflicto. El miércoles pasado, el organismo insistió con el reclamo e instó a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación intervenga “para garantizar que se brinde una respuesta urgente a las más de 7.500 personas que aún no pueden regresar a sus hogares. El pedido fue realizado en el marco de dos acciones judiciales bajo estudio del Máximo Tribunal presentados por afectados que se encuentran varados en distintos puntos del país”, expresaron los representantes de Amnistía en un comunicado.
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