La conducción nacional de Juntos por el Cambio decidirá la estrategia ante la Casa Rosada, ante el apoyo a la designación de Rafecas a ocupar el cargo de Procurador General. La oposición sabe que su decisión, incidirá en la grieta que se abrió Alberto y Cristina Fernández, por sus diferencias respecto de la gestión gubernamental. Mauricio Macri y Patricia Bullrich parecen haber quedado en minoría: rechazan la candidatura de Daniel Rafecas como procurador y creen que la oposición no debe inmiscuirse en un tema que debería resolver primero el oficialismo. Rafecas es el elegido de Fernández, aunque desde que elevó su pliego al Senado, el 12 de marzo, no emitió ninguna señal explícita de que ratificará su decisión. La que sí está dando señales, pero en sentido contrario, es la vicepresidente, que no oculta que prefiere alguien que le resulte más confiable al frente de la Procuración y que incluso quiere modificar la mayoría especial de dos tercios por una mayoría absoluta para designarlo y permitir así que se pueda elegir con el voto de la mitad más uno de los senadores del pleno. En sintonía con Alberto Fernández, hay una fracción de Juntos por el Cambio que busca apoyar a Rafecas como un “mal menor” ante la posibilidad de que Cristina Fernández consiga imponer a un talibán como jefe de los fiscales. Allí se ubica el ala moderada de la coalición, liderada por Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, a la que se sumó Elisa Carrió, que agitó más todavía el clima interno cuando planteó la necesidad de darle los votos a Rafecas.
La foto del jefe de Gobierno porteño y la ex gobernadora bonaerense en la chacra de la fundadora de la Coalición Cívica en Exaltación de la Cruz simbolizó la consolidación de un polo de poder que le disputará el liderazgo a Macri. Por eso la definición sobre Rafecas es un test que servirá para medir el real grado de tensión interna que existe en la coalición opositora. Aun así, desde uno y otro sector descartan la posibilidad de una ruptura e insisten en que terminarán unificando sus posturas sobre la designación del Procurador. “Tenemos miradas distintas, pero los ojos puestos en la unidad”, advirtió con aire poético un dirigente que le restó importancia a las diferencias internas y destacó la importancia de poder debatir estas cuestiones.
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