En medio de la escalada de contagios de COVID-19, el Ejecutivo nacional junto con la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia, deberán decidir qué harán con la cuarentena en el AMBA después del 16 de agosto. Alberto Fernández anunció que se volvían a prohibir las reuniones sociales en las provincias que tenían habilitados los encuentros. La decisión despertó polémica debido a que algunas regiones del país ya tenían habilitadas las salidas y estaban en fases de la cuarentena más adelantadas que la que tiene el AMBA y tuvieron que dar marcha atrás. A días del 16 de agosto, fecha hasta la que rige el aislamiento “social, preventivo y obligatorio”, el Gobierno se debate entre continuar con la flexibilización paulatina o volver a endurecer las medidas. La diferencia de casos de coronavirus, así como también la ocupación de camas de terapia intensiva, entre la ciudad y la provincia marcaría el norte de los funcionarios. Mientras que en las últimas 24 horas la ciudad confirmó 873 casos; la provincia sumó 2.904. De ahí que la Ciudad esté proyectando más aperturas y evaluando presentar un cronograma al Gobierno para continuar con la flexibilización paulatina. La idea sería habilitar mesas exteriores en bares y restaurantes y el retorno de deportes individuales como golf o tenis. Durante la última conferencia de prensa, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se mostró más duro y aseguró que en caso de subir los contagios, no dudará en hacer más estrictas las medidas de control en la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la información aportada por el último parte epidemiológico, actualmente, un total de 1.565 personas cursan la enfermedad en unidades de terapia intensiva en todo el país. La ocupación de camas de cuidados intensivos, más allá de la dolencia que explique la internación del paciente, a nivel nacional promedia el 56.8%, mientras que en el AMBA llega al 66.7%. Sin embargo, la provincia estaría más comprometida que la Ciudad. Fuentes de la cartera sanitaria bonaerense confirmaron que se utilizarán camas de terapia intensiva pediátrica para adultos graves. En referencia al tema, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, reconoció que en pocos días van a empezar a faltar camas”. Además, admitió la vulnerabilidad del sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires. “Estamos en un momento muy complicado. Hace mucho que venimos logrando que la velocidad de ascenso de los casos no sea vertiginosa, pero tampoco logramos nunca que deje de subir”, reconoció el funcionario. Kreplak explicó que en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires “hay poca capacidad de camas y una gran afluencia de pacientes contagiados” y señaló que es necesario “reducir la vinculación de las personas para reducir los contagios y gestionar el sistema de salud lo mejor posible, sabiendo que estamos en una situación donde van a empezar a faltar camas en pocos días”.
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