El senador nacional de Juntos por el Cambio, Martín Lousteau, aseguró que durante la pandemia por coronavirus “el Gobierno nunca tuvo a la educación como prioridad. No sabemos cuánto perdió cada uno de los chicos en este año y cuánto el sistema en su conjunto”, dijo Lousteau durante el Congreso Educativo de la provincia de Buenos Aires del partido Evolución, añadiendo que: “No sabemos cuánto conocimiento quedó detrás ni cuánto es irrecuperable porque la discusión sobre la prioridad que debía tener la educación brilló por su ausencia”. Para el senador, “si hay un lugar donde la pandemia nos desnudó como Estado es en la educación”, en alusión a las desigualdades que se produjeron en los proceso de enseñanza, aprendizaje y conectividad. Lousteau, que fue el orador que cerró el evento, hizo hincapié en que “no sólo tenemos una sociedad desigual, sino que dentro del sistema educativo esas desigualdades se reproducen igual o peor”. El Congreso, que duró dos días y se debatió en 20 comisiones de manera on line, también estuvo organizado por Pablo Domenichini, un referente de ese espacio político bonaerense. Más de mil personas entre las que había profesionales, especialistas, docentes, estudiantes, militantes y referentes de la educación, participaron de los talleres de trabajo donde se abordaron distintos ejes, divididos por temáticas y niveles, en torno a la educación formal y no formal, cuestiones gremiales, formación docente y capacitación permanente, promoción social y becas, y la educación en el ámbito de encierro.
Las críticas que hizo Martín Lousteau en el Congreso Educativo se asemejan mucho a posiciones que revelaron algunos de los funcionarios dentro de Juntos por el Cambio. Incluso el expresidente Mauricio Macri abordó el tema hace una semana. “¿Por qué el Gobierno nacional insiste en mantener cerradas las escuelas, después de una cuarentena larga, ineficaz y destructiva? Nuestros chicos tienen que volver a clase lo antes posible”, se había preguntado. Es que mientras Europa atraviesa su segunda ola de contagios, que golpea con más intensidad que la primera, la mayoría de los países priorizaron restringir actividades sociales, cerrar fronteras y limitar la movilidad, pero no renunciaron a la educación presencial. En Argentina, en cambio, apenas el 1,1% de alumnos volvió a las aulas. Frente a esta situación, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), advirtió sobre una posible “generación perdida” de niños, a medida que la enfermedad de COVID-19 amenaza con causar daños “irreversibles” a la educación, la nutrición y el bienestar de los jóvenes de todo el mundo y más si los gobiernos no hacen nada por revertir la situación en materia de educación.
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