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Mientras los incidentes en el velatorio de Diego Maradona se volvían cada vez más violentos, Horacio Rodríguez Larreta siguió con las reuniones que tenía previstas. Un funcionario del Ministerio de Seguridad de la Nación ya lo había responsabilizado del desmadre en las calles, sin embargo, la orden del jefe de Gobierno fue clara: “Nosotros no salimos a responder provocaciones”. Eduardo “Wado” De Pedro subió la apuesta por Twitter: “Les exigimos a Larreta y Santilli que frenen ya esta locura que lleva adelante la Policía de la Ciudad. Este homenaje popular no puede terminar en represión y corridas a quienes vienen a despedir a Maradona”. Desde la Ciudad, entendieron que el comunicado de Presidencia ponía la responsabilidad en las hijas de Maradona. “La familia había escogido realizar el velatorio en la Casa Rosada, decisión que el gobierno acompañó. Posteriormente, la familia decidió culminar el mismo a las 16hs”, decía el Gobierno. El vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, envió un mensaje a Claudia Villafañe, a Dalma y a Giannina. Allí dijo también que le parecía mal “politizar uno de los días más triste para los argentinos” y subrayó que el operativo lo había organizado la Casa Rosada y la Ciudad sólo había prestado colaboración. A pesar de todas las aclaraciones, el Gobierno nacional decidió denunciar penalmente a Rodríguez Larreta y a Santilli por el accionar de la Policía de la Ciudad. El escrito señaló que las imágenes reunidas “no permiten suponer que los abusos policiales hayan sido desvíos individuales de algunos miembros de la fuerza porteña”. Y agregó: “La sistematicidad en el accionar y la violencia cometida por todos ellos da cuenta de una orden superior que dispuso la represión de esa forma: con balas de goma, gases, camiones hidrantes y detenciones arbitrarias”.

Rodríguez Larreta aprovechó la conferencia de prensa en la que dio detalles de las nuevas actividades habilitadas en el esquema de Distanciamiento, Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) para responder: “Lamento enormemente que un día tan triste se haya politizado. Desde la Ciudad siempre colaboramos cuando el Gobierno nacional nos convoca a un comando unificado. Vamos a seguir colaborando”. Santilli agregó: “Judicializar es apoyar a los violentos”. Mientras tanto, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, resaltó que “en Casa Rosada no hubo ninguna agresión que lamentar”. Está claro que la serie de cruces entre el gobierno nacional y el porteño tendrá más episodios. El jefe de Gobierno porteño lo sabe, y se prepara para recorrer un camino escarpado que, según sus cálculos, debería depositarlo en 2023 en la Casa Rosada. El plan está en marcha desde hace tiempo y podría resumirse en tres enunciados bien concretos: trabajar incansablemente para preservar la buena imagen que tiene su gestión en la Ciudad, destinar todos los esfuerzos posibles para garantizar la unidad de Juntos por el Cambio y, ya mirando en campo enemigo, rezar o cruzar los dedos para que el Gobierno siga cometiendo los errores que hoy le adjudica. 

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