La causa por abuso sexual contra el senador tucumano José Alperovich, iniciada por su propia sobrina, no avanza porque la Corte Suprema de la Nación aún no determinó cuál juzgado tendrá competencia en este caso. Hay dos causas en curso, una en la provincia norteña y la otra en Buenos Aires, dos jueces actuantes, pericias inconclusas, una contradenuncia de Alperovich que fue rápidamente desestimada y un cambio de juez en Tucumán en octubre. Pero casi ninguna resolución concreta. La denunciante, una joven de 29 años quien trabajaba como asesora de Alperovich en el Congreso Nacional, decidió hacer pública su dramática situación a través de una carta que presentó ante la justicia. “Queremos que esto se resuelva lo más pronto posible”, esgrime su abogado defensor, Mariano Cúneo Libarona. Dónde se investigará a Alperovich, actualmente con licencia en su cargo como senador nacional al menos hasta el 31 de diciembre, es un tema central en esta historia. La joven que denunció el hecho lo hizo primero en su provincia y luego también en Buenos Aires porque, según ella, hubo episodios de violencia sexual, física y psicológica, en ambos lugares. En Tucumán el primer juez que actuó fue Facundo Maggio, quien se declaró incompetente y pidió que la causa se trasladara a Buenos Aires. Algo similar ocurrió con Osvaldo Rappa, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional número 35, en diciembre, quien también se excusó. Por eso en enero de este año se realizó una audiencia pública en la que el juez Enrique Pedicone, de la Cámara de Apelaciones tucumana, determinó que la causa siga adelante tanto en uno como en otro lugar hasta que la Corte defina la competencia.
Este fallo lo frenó el nuevo juez que asumió en octubre en Tucumán en reemplazo de Maggio, Raúl Armando Cardozo, que suspendió de oficio los plazos procesales que se seguían en la provincia, basándose en una Acordada de la Corte Suprema provincial que regula el accionar de los Tribunales mientras dure la pandemia de Covid-19. “Sigo esperando, día a día, respuestas, investigaciones serias, medidas, justicia. Y mientras espero, acumulo demoras poco profesionales y, mientras acumulo esas demoras, miro a mi alrededor y advierto que ni el horror que me tocó vivir, ni los infiernos que atraviesan miles de mujeres y niñas son suficientes para que traten las causas con la responsabilidad y debida diligencia que merecen”, contó la denunciante en su carta pública en la que enfatiza el lento desempeño de la Justicia. En la causa radicada en Buenos Aires, donde interviene el fiscal Santiago Vismara y también la UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres), a través de Mariela Labozzetta, se les tomó declaración testimonial a 6 testigos y también se hizo una inspección ocular en junio en el departamento de Alperovich en Puerto Madero. La sobrina del ex gobernador, quien sostiene que los hechos denunciados ocurrieron entre diciembre de 2017 y mayo de 2019, declaró ante la fiscal tucumana María del Carmen Reuter durante 4 horas y luego otras 5 horas ante el juez Rappa, en dos instancias de ratificación. Por su parte, desde la defensa del ex mandatario provincial, el abogado Cúneo Libarona, aseguró que su defendido “recibió una condena pública, social, mediática tremenda”. Y agregó: “Nosotros pedimos e impulsamos que se realicen todas las pruebas para demostrar que Alperovich es inocente. Más que nadie él quiere que esto se esclarezca. Le da lo mismo que sea en Tucumán o en Buenos Aires pero el daño que se le causó es enorme”.
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