“En la ciudad de Buenos Aires no hay peligro de colapso”. Profundizar el rastreo y aislamiento de todos los contactos de cada persona confirmada con coronavirus y que cada individuo extreme los cuidados, son claves si se quiere evitar saturar la capacidad del sistema de salud. El investigador de Conicet Jorge Aliaga quien realiza un seguimiento y análisis de los datos desde el comienzo de la pandemia, aseguró que: “Cuando hay un crecimiento exponencial, con una duplicación cada semana o 10 días, el problema es que se pasa de tener pocos casos a tener muchísimos en pocas semanas, este tipo de crecimiento, no importan en cuánto tiempo, pero lleva a una saturación del sistema, por eso es que hay que aumentar ese tiempo de duplicación lo máximo posible. Si se rastrea y aísla correctamente se puede aplastar la curva”, sostuvo. En relación a este escenario, fuentes sanitarias porteñas informaron que el crecimiento de los casos se debe a la búsqueda activa del programa “Detectar” y que en el peor momento del pico de una pandemia se podrían ocupar las 300 camas de terapia intensiva dentro del subsistema público de la Ciudad. En referencia al rastreo de contactos estrechos, Gabriel Armando Battistella, subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria porteño, detalló que “en el marco del programa Detectar se visita la casa de todo contacto de persona diagnosticada y se le realiza un exhaustivo cuestionario de toda la sintomatología y se le toma la temperatura”.
“En caso de que la persona presenta alguno de estos síntomas, lo llevamos a testear y si es antes de las 13 tenemos el resultado en el mismo día y si no espera el resultado en un hotel u hospital según su condición clínica. Esto permite una detección y aislamiento temprano que evita la cadena de contagio en el barrio”, sostuvo y añadió: “Si la persona es contacto estrecho, tiene condiciones de hacinamiento y está dentro del séptimo día la hisopamos aunque no presente síntomas; de lo contrario se le realiza seguimiento telefónico diario”. Según Battistella el criterio del síntoma para derivar a la prueba diagnóstica tiene que ver con que “la viremia de la persona con síntomas es mayor y tiene más posibilidad de contagio”. En el resto de los barrios porteños, a los contactos estrechos se le realizan llamadas telefónicas para consultar si tienen o no sintomatología. Por su parte, Leda Guzzi, médica infectóloga e integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), consideró que “la cantidad de personas internadas en terapia intensiva es muy baja en comparación con la disponibilidad que tenemos, o sea estamos lejos de estar saturados, lo otro que vemos es que la infección está muy localizada en ciertos conglomerados donde el Estado está trabajando en un programa de detección y aislamiento”, sostuvo.
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