“En la Provincia había cinco hospitales que dejamos casi terminados en 2015 pero que no quisieron continuar, sin embargo, hoy sí contamos con la decisión de finalizar una obra en la que todavía había mucho por hacer”, dijo Cristina Fernández, durante el acto que protagonizó junto al gobernador Axel Kicillof. Con ese acto, la campaña empezó a carretear para el oficialismo. La presencia de CFK marcó el pulso político a semanas del inicio de la campaña. No hubo convocatoria oficial ni anuncio previo. Cristina fue la oradora final. La antecedió el gobernador, quien se encargó de criticar a la oposición. Mostrar obras bajo el sello de Kicillof será uno de los puntales de la campaña del Frente de Todos en la elección legislativa. El acto en el Hospital de Niños y el viaje de Massa a Estados Unidos pospuso el encuentro de los días lunes en la gobernación provincial, donde el mandatario suele recibir, además de a Massa, al jefe de bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados de la Nación, Máximo Kirchner, algún intendente del conurbano, al ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis y el ministro del Interior de la Nación, Eduardo de Pedro. Kicillof se encargó de machacar contra la anterior gestión de María Eugenia Vidal. Contó que hubo 125 obras en la provincia de Buenos Aires que estaban paralizadas y fueron reactivadas. Ese número volverá a repetirse en distintos discursos. Cristina Fernández también volvió a pedir “un acuerdo básico sobre los temas que no pueden ser objeto de discusión”. En un mensaje a la dirigencia política dijo que “dejemos la vacuna y la pandemia fuera de la disputa política”. El evento, sin demasiado despliegue, fue un termómetro de lo que puede llegar a ser la campaña atravesada por la pandemia. No habrá grandes actos, toda actividad pública será al aire libre y, si se puede, con público. “Los que cerraron escuelas técnicas, rurales y del delta y los que dejaron vencer vacunas, nos vienen a dar clases sobre educación”, ironizó Kicillof en un mensaje directo a la oposición. Los dichos de Kicillof se dan ante la avanzada de los intendentes de Juntos por el Cambio, sobre todo del interior bonaerense, que piden que el regreso presencial de clases no se limite sólo al AMBA como se anunció el viernes pasado. Por eso, también la vicepresidente pidió dejar la pandemia fuera de la disputa política. “Volvé”, le gritaron a Cristina Fernández desde atrás del vallado, al momento en el que iniciaba su discurso. Antes del cierre, un hombre de entre el público declaró que la amaba, a lo que la ex presidente devolvió la gentileza. “Yo también los quiero”, dijo.
Compartir
a>