Comenzó a regir el Programa Integral de Convivencia Vial que tendrá como primera medida un impacto para quienes den positivo de alcoholemia: les sacarán la licencia entre dos meses y dos años, según el dosaje. Además, habrá multas que irán desde los $7950 a $160.000. En diciembre pasado se votó la ley que incluye cambios en la obtención y duración de la licencia de conducir, incorporando sanciones más duras que las aplicadas hasta ahora. Hasta el momento, los automovilistas sólo sufrían la retención del vehículo o la licencia, pero luego podían volver a circular. De acuerdo a un informe oficial, el 21% de los siniestros fatales que se registran en el distrito de la Ciudad de Buenos Aires están relacionados con el consumo de alcohol. Según la normativa vigente, los límites de alcohol en sangre tienen un límite de 0,5gr/l. Según la normativa que entró en vigencia, si se excede el máximo de alcohol en sangre habrá sanciones que irán desde los dos meses hasta los dos años de retención de la licencia de conducir. Entonces, si el dosaje va desde el piso de 0,5 hasta 1 gramo, se pagará una multa de entre $7.950 a $53.000 y se retendrá el registro entre dos a cuatro meses que podría reducirse a la mitad si se aprueba un curso de educación vial. Si la medición supera el gramo de litro de alcohol en sangre, tendrá multas de $15.900 a $106.000 o podría tener entre uno a diez días de arresto. Además, tendrá que ser inhabilitado para conducir entre cuatro meses y dos años.
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